Jujuy comienza a ganar protagonismo en el mapa vitivinícola argentino con una propuesta que apuesta a la identidad, la calidad y las características únicas de sus paisajes.

Con una Ruta del Vino propia y apenas 73 hectáreas distribuidas en 36 viñedos, la provincia desarrolla vinos de altura que expresan el carácter de la Quebrada de Humahuaca, Patrimonio de la Humanidad.
Entre Malbec, Sauvignon Blanc, Criollas y el creciente protagonismo del Syrah, los productores jujeños sorprenden con vinos frescos, vibrantes y de aromas intensos.
Una muestra de este potencial es El Bayeh Trópico Sur Sauvignon Blanc 2025, elaborado en Huacalera, que obtuvo 92,5 puntos y se destaca por su perfil alimonado, frescura y marcada identidad de origen.
Destacando que,»una de las grandes novedades del vino argentino son los vinos de Jujuy, provincia que ya cuenta con una Ruta del Vino propia y vinos que reflejan valles únicos. Los nuevos vinos de La Quebrada de Humahuaca son tintos y blancos procedentes de un paisaje declarado Patrimonio de la Humanidad, que imprime un carácter distintivo a los vinos. Aunque Jujuy tiene historia como centro de consumo, nunca se destacó en vitivinicultura hasta ahora. Es una provincia pequeña, con solo 73 hectáreas en 36 viñedos».
Agregando a la vez, «la clave reside en la calidad más que en la cantidad. Además de las Criollas, el Malbec y el Sauvignon Blanc sobresalen por su perfume único y frescura. Varios productores apuestan al Syrah como variedad distintiva. Los vinos de Jujuy son frescos y vibrantes, con aromas intensos que reflejan el lugar y las hierbas y vegetales de la zona. Suelen ser fluidos, pero de trago consistente. Su potencial es evidente y, aunque se trata de una zona emergente y pequeña, el impacto ya es considerable».
El Bayeh Trópico Sur Sauvignon Blanc 2025
Bodega El Bayeh, Jujuy, Quebrada de Humahuaca, Huacalera $ 90.000
Más allá del estilo buscado por los hacedores de la casa y su asesor (Matías Michelini), este vino blanco habla; y muy bien; del lugar. Porque su mensaje es de vino extremo; filoso, mordiente y fresco, de trago no muy profundo, con un carácter alimonado y texturas que lo hacen más vertical y vivaz que su antecesor. Además, tiene todo para poder seguir evolucionando.
Puntos: 92,5
