Jujuy Canta Unido: La pasión coral que convoca maestros, voces y sueños

En medio de las necesidades constantes que afrontan los hacedores culturales de la provincia, surge una luz que sigue insistiendo —terca, firme, hermosa— en sostener la música coral y las artes.

Así lo expresa Hernán Gil, director de coros y presidente de una fundación que trabaja como una verdadera acción musical, una ONG dedicada a promover, fortalecer y expandir la actividad coral en Jujuy.

“Nosotros gestionamos, hacemos lo imposible con lo que tenemos, y de pronto… sucede”, dice Gil, todavía sorprendido, mientras recuerda que esta semana inicia un curso que culminará con un gran concierto final. “Tener aquí al maestro Néstor Zadoff es una maravilla. Es una eminencia nacional e internacional. Imposible de traer por medios propios: honorarios, hotel, pasajes de avión… Pero la Secretaría de Cultura de la Provincia se portó muy bien”.

Gracias a ese apoyo, la gestión se concretó. Zadoff llegó a Jujuy para dictar un curso intensivo que inicia esta misma tarde y culminará el domingo, con un concierto en la Iglesia San Francisco a las 21 horas, inmediatamente después de la misa. La entrada será libre y gratuita.

El dato central, subraya Gil, es que los alumnos del curso serán quienes dirijan el concierto. “Eso es lo maravilloso. El maestro nos prepara, pero quienes suben a dirigir son ellos. Algunos están aquí ahora, listos para su primera gran experiencia”.

El coro es trabajo de voces en conjunto

Gil explica con claridad lo que significa la música coral: “El coro es el trabajo de las voces en conjunto. No importa el género, se ha hecho coro con folclore, rock nacional, Beatles, música latinoamericana y hasta cumbia. Nunca escuché un coro cantando elegante… ¡todavía! —bromea—, pero se puede hacer de todo”.

Incluso la murga, tan nuestra, entra en la definición. “La murga es un coro. Y el canto coral viene del Renacimiento, del 1500. Es una tradición amplísima”.

Este concierto tendrá tintes especiales: “Armamos un coro específicamente para este evento, con cantantes de distintos grupos de Jujuy. Algunos se conocían, otros no. Era el pedido del maestro; que la comunidad coral jujeña se vea beneficiada”.

Un esfuerzo colectivo

Las instituciones se sumaron como piezas de un mismo rompecabezas. La Secretaría de Cultura trajo al maestro; la UNJu, a través de la Facultad de Ciencias Económicas, cedió el aula magna; el Tizón prestó sus salas de ensayo; la Orquesta de la Escuela de Música, dirigida por Javier Soria, se comprometió con el evento.

“Es una suma de esfuerzos” dice Gil. “Sin eso sería imposible” agregó.

La palabra del Maestro Néstor Zadoff

Zadoff llega puntual, con la sonrisa de quien está en territorio querido. “Amo Jujuy”, dice, sin rodeos. “Es la vigésima vez que vengo. La primera fue en 2002 o 2003, cuando el país estaba en llamas. Vine de paseo. Después dirigí, di cursos, trabajé con orquestas. He estado en Perico, Tilcara, Uquía, Casa Colorada. Hasta pasé una semana en la Puna, en Cochinoca. Me siento muy cómodo acá”.

Recién arribado, ya dio su primera clase de 16 a 18, con 25 alumnos. Luego sigue el coro, otros 40 integrantes, de 19 a 21. “Así será viernes, sábado y domingo. El domingo será la gran noche”.

Aclara que él no dirigirá el concierto final. “Dirigen los alumnos. Yo preparo la orquesta en el ensayo del sábado. El repertorio son ocho obras. Las últimas dos son el Ave Verum de Mozart —muy famosa— y un carnavalito jujeño en arreglo coral y orquestal. Ese será el postre final”.

“El repertorio coral es inmenso”

Zadoff desmonta la idea de que el canto coral se queda sólo en lo lírico: “No, para nada. Hay obras del Renacimiento, del Barroco, y también piezas populares. Vamos a cantar en español, italiano y latín. El francés es difícil… el alemán también. Pero lo peor que me tocó fue el esloveno y el croata —dice riéndose—. Tuve que dirigir obras de compositores de allá. Era hermoso… pero durísimo”.

Un pedacito de fútbol en medio de la música

Entre obra y obra, surge el tema que inevitablemente aparece en cualquier mesa argentina: el fútbol.

“Soy hincha fanático de River —admite Zadoff—. Pero estoy sufriendo. No quiero hablar de eso”. Y entre bromas sobre Tapia, diciembre y la ‘B’, la charla recobra su tono artístico. “La pasión es lo que une todo” afirma el maestro”.  Mencionando luego, “la que mueve el deporte y la música”.

La invitación final

Zadoff cierra con lo esencial: “La invitación es para el domingo, Iglesia San Francisco, 21 horas. Vengan temprano porque se va a llenar. Y como postre vamos a hacer cantar al público junto al coro”.

Antes de despedirse, una pregunta queda suspendida en el aire:

¿Sería usted jujeño, maestro?

Él sonríe. “No… pero llevo a Jujuy en el corazón”.

La sesión termina entre risas, fotos y aplausos, bajo la promesa implícita de que aquí, en esta tierra que respira música, siempre se vuelve.

Por: Nicolás Casas

Scroll al inicio