Más de 2.000 efectivos, entre policías de la Ciudad y fuerzas federales, participaron del operativo de seguridad en inmediaciones del Congreso.

A pesar de que se registraron algunas corridas y forcejeos, además de algún intento de derribar las vallas dispuestas, esta vez la situación no pasó a mayores.
Los jubilados volvieron a manifestarse este miércoles en el Congreso acompañados por sectores opositores, luego de los graves incidentes ocurridos la semana pasada con un saldo de heridos y cientos de detenidos.
En medio de un fuerte operativo de seguridad y con el Congreso de la Nación totalmente vallado, miles de personas llenaron esta tarde la Plaza del Congreso y las principales arterias de la zona permanecieron cerradas al tránsito debido al control policial.
Los manifestantes accedieron a Plaza Congreso en su mayoría por Avenida de Mayo. La manifestación, convocada por organizaciones de jubilados, sindicatos y sectores de la oposición, se realizó en rechazo a la pérdida del poder adquisitivo de las jubilaciones y en reclamo de aumentos en los haberes.
La mayor diferencia que se percibió en la movilización de este miércoles respecto a hace siete días fue la poca presencia de hinchas de fútbol, a los que el Gobierno había aludido en los días posteriores como «barrabravas» y responsabilizó por la violencia.
A pesar de que se registraron algunas corridas y forcejeos, además de algún intento de derribar las vallas dispuestas, esta vez la situación no pasó a mayores.
