La relación de Javier Milei y Victoria Villarruel siempre fue volátil. La relación de Karina Milei y Victoria Villarruel siempre fue pésima. No hay espacio para otra referente femenino en el mundo de Karina.

Puede existir Pilar Ramírez pero porque no es una referente sino la mujer de Darío Wasserman. De las limitaciones comienza a enterarse la ambiciosa Patricia Bullrich.
Javier Milei jamás admite errores. Su ego no lo permite. Él acostumbra buscar culpables de sus propios fracasos. Su conjunto de iniciativas macroeconómicas a las que llama ‘plan económico’ siempre estuvieron bajo sospecha para los economistas de mayor prestigio. Pero Milei persistió, en parte respaldado por Juan Carlos De Pablo y Ricardo Arriazu, entre otros. Ahora el resultado no es el que esperaba Milei.
De inmediato él buscó 3 bancos para culparlos por la demanda de dólares estadounidenses y se volvió contra Victoria Villarruel, a quien ya en el pasado habían acusado de tramar o participar de una conspiración contra Milei, sin aportar fundamentos, obvio.
Dicen que Milei pretende la renuncia de Victoria Villarruel pero ella solo depende del voto popular, igual que el Presidente.
El problema de Villarruel es su precariedad política. Carece de personas calificadas cerca suyo y sabe que su horizonte es 2027. ¿Qué puede urdir entonces? Nadie lo sabe. Su silencio provoca más embates de Milei, y si la economía se complica, el Presidente empeorará en su histrionismo.
Es evidente que la democracia republicana es muy irregular en la Argentina. La larga transición hacia una democracia consolidada sigue extendiéndose.
(Urgente24)
