Fue ayer lunes 17 en el acto central realizado al General José de San Martín, en la plaza de esa ciudad.

Los docentes se acercaron al palco para pedir al gobernador Carlos Sadir que no se realice ningún descuento y se injustifique a los docentes.
Haciendo alusión que eso es de acuerdo a lo manifestado desde el ámbito gubernamental y además la persecución que, desde el Ministerio de Educación, se está haciendo a los docentes que realizaron los paros, dijeron que estas amenazas se estarían cumpliendo y hasta violando los procesos administrativos.
Según a lo manifestado por una de las docentes que efectuaba el reclamo, dijo que el mismo gobernador le contestó que no había dado esa orden.
Además esta docente le señaló que se habían encadenado en la Casa de Gobierno por la falta de respeto que hay hacia el sector y recibiendo a personas que no tienen representatividad, luego que volvió a decirle que si descuentan en medio de esta crisis nada los va a detener para seguir reclamando con más fuerzas.
Destacando también la referente que Sadir le dijo que si los van a recibir.
Hay que mencionar que esta acción, según lo manifestado, fue completamente pacífica y con la intención de pedir que el Gobierno de Jujuy deje de hostigar y violentar a los docentes de la provincia, sobre todo del sector inicial y primario.
Por otra parte este martes 18 se espera que la comisión de Educación de la Legislatura reciba a todos los docentes.
Desde el Cuerpo de Delegados de la Asociación de Educadores Provinciales (ADEP) remarcaron que la intervención en el acto público se desarrolló de manera pacífica, con el objetivo de frenar lo que definieron como un marco de persecución administrativa y laboral conducido desde el Ministerio de Educación.
En paralelo, desde la conducción gremial alertaron sobre crecientes irregularidades en los establecimientos escolares de distintas regiones de la provincia. Según denunciaron, diversos supervisores estarían impartiendo directivas verbales a personal directivo para modificar planillas de asistencia, borrando las consignas originales fijadas por los docentes para catalogar sus ausencias como “injustificadas” sin notificación formal previa.
