Un informe conocido hoy, se refiere y describe la situación actual de un docente en la provincia de Jujuy y como impacta en su desempeño laboral.

El mismo fue realizado y compartido por Huella del Sur, una organización que nace del encuentro de tres experiencias comunicacionales desarrolladas en los últimos años en la Argentina, como son “Contrahegemoniaweb”, “Herramienta” y “Tramas”.
Y nace del resultado de un largo proceso de compartir informaciones, debates y publicaciones conjuntas.
Informe sobre la Salud Mental Docente en Jujuy Provincia de Jujuy – Octubre 2025
Está dirigido a docentes, a la opinión pública, funcionarios y autoridades provinciales.
En el marco del Día de la Salud Mental, se realizó una encuesta anónima entre docentes de la provincia de Jujuy con el objetivo de visibilizar el estado emocional, laboral y económico que atraviesa el sector.
Las respuestas reflejan una situación crítica, marcada por el desgaste psicológico, la violencia institucional y el impacto de la crisis económica sobre las condiciones de trabajo.
Resultados principales
583 respuestas
Pregunta: ¿Hoy los docentes tienen salud mental?
Las respuestas muestran una alta prevalencia de malestar:
- “Entre las exigencias y el poco salario estoy en la cornisa”
- “Siento que voy a colapsar”
- “Me están hostigando en mi escuela”
- “Me siento muy presionado/a”
Estas expresiones evidencian un estado de vulnerabilidad emocional que no puede ser ignorado.

Pregunta: ¿Hay quienes se ocupan de este tema? (Ministerio de Educación, Salud, gremios)
Una mayoría respondió “No”, lo que indica una percepción de abandono institucional.

Pregunta: ¿Tenés dinero como para afrontar un tratamiento psicológico?
La mayoría respondió “No”, lo que revela una barrera económica para acceder al cuidado mental.

Análisis contextual
La situación docente se agrava por múltiples factores:
- Violencia laboral: Hostigamiento, maltrato y falta de mediación en conflictos escolares.
- Crisis económica: La inflación atrasada y acumulada ha deteriorado el poder adquisitivo, generando estrés financiero.
- Exigencias institucionales: Aumento de tareas sin acompañamiento ni formación en buen trato y contención emocional.
- Falta de políticas públicas: Ausencia de dispositivos reales de cuidado, prevención y reparación.
Falta de espacios de escucha y abandono institucional
Uno de los hallazgos más graves de esta encuesta es que los docentes no encuentran espacios reales donde reflejar las situaciones de violencia, acoso y deterioro emocional que atraviesan. No existen canales confiables ni accesibles para expresar el sufrimiento psicológico que se genera dentro de las instituciones educativas.
Ni el Estado provincial, ni el Instituto de Seguros, ni los organismos de salud mental están ocupando el rol que les corresponde. Tampoco los gremios, que hoy se encuentran intervenidos por sectores afines al gobierno, muestran una política activa de contención. Esta desidia institucional deja al cuerpo docente en una situación de desamparo emocional, legal y laboral.
Es importante subrayar que la salud mental del docente no se deteriora antes de ingresar al sistema, sino que se erosiona dentro de la institución escolar, a lo largo de los años, y especialmente en contextos de crisis económica y sobrecarga laboral. El aumento de tareas, la falta de reconocimiento, el maltrato y la precarización han generado un escenario donde la no salud mental se vuelve estructural.
El sistema de licencias y reconocimiento médico como dispositivo de violencia institucional
Otro aspecto crítico que emerge del relevamiento es el sistema de licencias médicas y reconocimiento médico, que lejos de acompañar al docente en situación de vulnerabilidad, lo expone a nuevas formas de violencia institucional.
Acceder a una consulta médica para justificar una inasistencia implica un gasto elevado, que muchos docentes no pueden afrontar. Un tratamiento psicológico mensual puede superar los $ 100.000, solo para obtener un diagnóstico que permita justificar el malestar.
El sistema de reconocimiento médico provincial opera con criterios restrictivos y deshumanizantes. En múltiples casos, se han rechazado licencias otorgadas por médicos de cabecera o especialistas, reduciendo los días de reposo indicados o directamente negando la justificación.
Esta práctica, denunciada por docentes y medios locales, desconoce el derecho legal a la licencia por salud, y obliga al trabajador a elegir entre exponerse a un nuevo conflicto o asistir a la escuela en condiciones de vulnerabilidad física y emocional.
La salud mental del docente se ve afectada por este circuito de desconfianza, burocracia y desamparo, que convierte el pedido de ayuda en una experiencia de revictimización.
Este sistema no solo limita el acceso al cuidado, sino que refuerza el miedo y la autocensura, empujando a los docentes a sostener sus tareas en condiciones que atentan contra su integridad y la calidad educativa.
Todo esto merece un llamado urgente a la acción
La salud mental docente en Jujuy atraviesa una crisis profunda. No se trata de casos aislados ni de malestares individuales: se trata de un sistema que genera sufrimiento, desconoce derechos y reproduce violencia institucional.
Los resultados de esta encuesta, junto con las denuncias públicas y testimonios recogidos, revelan que:
- No existen espacios reales de escucha, contención ni reparación para los docentes que sufren acoso, hostigamiento o desgaste emocional.
- El sistema de reconocimiento médico opera como dispositivo de revictimización, negando licencias legítimas y obligando a trabajar en condiciones indignas.
- El acceso a la salud mental está condicionado por la capacidad económica, lo que excluye a gran parte del cuerpo docente de recibir atención profesional.
- Los gremios intervenidos y las autoridades educativas muestran una preocupante desidia, dejando a los trabajadores de la educación en situación de abandono.
La muerte y la enfermedad como llamado de atención
Este informe no puede cerrar sin nombrar lo que muchas veces se silencia: las compañeras que fallecieron en sus lugares de trabajo, víctimas de un sistema que los empujó a sostener tareas en condiciones de enfermedad, estrés extremo y abandono institucional.
Cada pérdida dejó una huella profunda en el sector. Cada caso visibilizó una realidad que, lejos de mejorar, se ha agravado en lo que va del año. Hoy seguimos viendo docentes retirados en ambulancias desde las escuelas, descompensados por cuadros de estrés, presión arterial o crisis emocionales. Estas situaciones no son excepcionales: son síntomas de un sistema que enferma.
La muerte y la enfermedad no pueden seguir siendo el precio de enseñar.
La salud mental docente no es un privilegio: es un derecho. Y su vulneración es una forma de violencia institucional que exige reparación urgente.
Es urgente que el Estado provincial, el Ministerio de Educación, el Instituto de Seguros, los gremios y los equipos directivos asuman su responsabilidad y activen políticas concretas de cuidado, prevención y reparación.
Acciones urgentes para mejorar la salud mental docente en Jujuy
Algunas ya fueron planteadas por un gremio secundario presentando un proyecto a la Legislatura y otras sugerencias desde el área del Ministerio de Educación o la Universidad, pero esto sigue sin llegar con un fuerte impacto a las y los docentes que cargan con esta situación y la mayoría de las veces, en soledad.
Reconocimiento institucional del problema
- Declarar la salud mental docente como prioridad educativa y laboral.
- Incorporar indicadores de bienestar emocional en los relevamientos escolares.
Reforma del sistema de licencias médicas
- Garantizar que los diagnósticos de médicos de cabecera y especialistas sean respetados.
- Eliminar prácticas revictimizantes en el reconocimiento médico.
- Crear un protocolo ético de acompañamiento en situaciones de estrés, violencia laboral, duelo o enfermedad.
Acceso gratuito y territorial a atención psicológica
- Crear convenios entre el Instituto de Seguros y profesionales independientes para atención sin copago.
- Instalar espacios de escucha y contención en cada región educativa, con equipos interdisciplinarios.
- Priorizar el abordaje comunitario y no punitivo de los conflictos escolares.
Capacitación en salud emocional y prevención de violencia institucional
- Ofrecer talleres obligatorios para directivos y supervisores sobre buen trato, salud mental y derechos laborales.
- Promover espacios de formación docente en autocuidado, vínculos saludables y gestión emocional.
Reparación simbólica y colectiva
- Reconocer públicamente a las y los docentes fallecidos en servicio por causas vinculadas al estrés laboral.
- Crear jornadas de memoria y cuidado en las escuelas, con participación estudiantil y comunitaria.
Acción gremial y comunitaria
- Impulsar campañas de visibilización en medios, redes y radios escolares.
- Exigir paritarias que incluyan cláusulas de salud mental y condiciones de trabajo dignas.
- Articular redes de cuidado.
Reclamo gremial: ítem de insalubridad y reconocimiento por inclusión
Desde las asambleas docentes y los espacios sindicales de base, se sostiene con fuerza el reclamo por:
- Pago del ítem de insalubridad, en reconocimiento a las condiciones laborales que afectan la salud física y mental del cuerpo docente: sobrecarga, exposición a situaciones de violencia institucional, falta de recursos y exigencias crecientes sin acompañamiento.
- Reconocimiento económico y organizativo del trabajo recargado que implica la inclusión de estudiantes con discapacidad, especialmente en contextos donde:
- No hay equipos interdisciplinarios estables.
- No se garantiza la formación específica ni el acompañamiento pedagógico.
- Las adaptaciones curriculares y emocionales recaen exclusivamente en el docente de aula.
Este reclamo no busca excluir ni limitar el derecho a la inclusión, sino reconocer que incluir sin recursos también enferma. La inclusión debe ser colectiva, sostenida por políticas públicas, equipos especializados y condiciones laborales dignas.
“La inclusión sin reconocimiento es otra forma de precarización”.
Este informe es un primer paso. Es una voz colectiva que se alza para decir: basta de silencio, basta de abandono. Cuidar a quienes educan es cuidar el presente y el futuro de nuestra comunidad.
“La salud mental docente no puede seguir siendo un costo individual. Es una deuda colectiva que exige reparación”.
