Momentos de tensión se vivieron en un sector del barrio Alto Comedero cuando una vecina descubrió un objeto extraño en su propiedad.

De inmediato, se dio aviso a la División Explosivos de la Dirección General de Bomberos.
Estos activaron el protocolo de seguridad, brindando instrucciones telefónicas precisas a la propietaria para que nadie manipulara el elemento hasta el arribo del equipo técnico especializado.
Al llegar al lugar, los especialistas trabajaron de forma coordinada con la Seccional 63 y personal del SAME para perimetrar la zona y garantizar la seguridad de los vecinos.
Tras una inspección minuciosa, se confirmó que el elemento era un artefacto reglamentario de uso militar que, por su aspecto, presentaba signos de desgaste y una antigüedad considerable, lo que requirió un manejo extremadamente cauteloso.
Una vez asegurado el artefacto por los técnicos capacitados, fue trasladado bajo estrictas normas de seguridad para su resguardo y posterior disposición final.
La intervención finalizó con éxito y sin incidentes, sirviendo como un importante recordatorio para la comunidad sobre la peligrosidad de estos elementos que, a pesar de su estado de desgaste, pueden conservar su poder destructivo.
Por otra parte recordaron que ante el hallazgo de objetos metálicos antiguos o desconocidos nunca se debe tocarlos, solo llamar de inmediato al 911
