El Vaticano ya instaló la chimenea en la Capilla Sixtina para el cónclave

El 7 de mayo comienza el cónclave. De la chimenea saldrá humo negro si no se eligió al nuevo Papa, o blanco si fue elegido.

Trabajadores del Vaticano instalaron este viernes la chimenea que anunciará desde la Capilla Sixtina que los cardenales de la Iglesia Católica eligieron a un nuevo Papa, el sucesor de Francisco.

Unos cinco bomberos de la Santa Sede subieron al tejado del majestuoso edificio para colocar el humero y pasaron desapercibidos para los muchos turistas que visitaban la plaza de San Pedro, aunque algunos lo notaron y subieron videos a las redes sociales.

A partir del próximo miércoles y de mayo un total de 133 cardenales se encerrarán en el cónclave en la Capilla Sixtina para votar al nuevo Sumo Pontífice.

Los cardenales quemarán en una estufa las papeles de la votación para anunciar al mundo el resultado.

Se celebran cuatro votaciones al día: dos por la mañana y dos por la tarde. Mientras no haya un consenso, se queman cada dos sesiones de votación con una sustancia especial que emana humo negro por la chimenea. De lo contrario, si un Papa es electo, el humo es blanco y anunciará que “Habemus papam”.

¿Qué es un cónclave?

Paso a paso del rito para elegir al sucesor del papa Francisco

La muerte del papa Francisco activa el ritual del cónclave: cardenales menores de 80 años votarán a su sucesor bajo estricto aislamiento en la Capilla Sixtina.

La muerte del papa Francisco, ocurrida este lunes a los 88 años, dejó a la Iglesia Católica en “sede vacante”, un estado excepcional que concluirá con el histórico y cerrado cónclave, donde los cardenales menores de 80 años se reúnen en la Capilla Sixtina para elegir a su sucesor.

Del latín “cum clave” (bajo llave), el cónclave es un rito centenario marcado por el secreto y la solemnidad. Según supo Noticias Argentinas, la Santa Sede queda en manos del camarlengo (hoy, Kevin Farrell), quien convocará a los cardenales a Roma para organizar la sucesión y fijar la fecha del encuentro, que deberá realizarse dentro de los 20 días siguientes.

Una vez reunidos en la Capilla Sixtina, los cardenales juran confidencialidad, se aíslan completamente del mundo —con inhibidores de señal incluidos— y comienzan las votaciones secretas. Para que un candidato sea electo como papa se requieren dos tercios de los votos.

Las papeletas se queman después de cada ronda: humo negro indica que no hubo acuerdo; humo blanco, que hay nuevo pontífice. Cuando se alcanza consenso, el elegido responde si acepta el cargo y qué nombre tomará. Luego, desde el balcón de la basílica de San Pedro, se pronuncia el célebre anuncio: “Habemus Papam”.

Paso a paso: cómo se elige al nuevo Papa

Sede vacante: La Santa Sede queda a cargo del camarlengo, quien convoca a los cardenales a Roma.

Exequias y organización: Se celebran los funerales y se establece la fecha del cónclave.
Aislamiento: Los cardenales electores (menores de 80 años) se encierran en la Capilla Sixtina.

Juramento: Juran mantener el secreto absoluto sobre todo lo que ocurra durante el proceso.

Votaciones: Se realizan hasta cuatro votaciones diarias (dos por la mañana y dos por la tarde).

Recuento: Se queman las papeletas; el humo indica el resultado: negro (sin acuerdo) o blanco (nuevo papa).

Aceptación: El elegido debe aceptar el cargo y elegir su nombre papal.

Anuncio oficial: El protodiácono proclama el tradicional “Habemus Papam” desde el balcón del Vaticano.

Primera bendición: El nuevo pontífice se presenta ante el mundo e imparte la bendición Urbi et Orbi.

(NA)

Scroll al inicio