La jornada electoral dejó una postal clara: el país se tiñó de violeta.

En el búnker de La Libertad Avanza en San Salvador de Jujuy, la sensación era de triunfo y alivio. Entre abrazos, banderas y cantos, los principales referentes del espacio local compartieron sus impresiones tras conocerse los resultados.
El primero en hablar fue Alfredo “Alfí” González, quien valoró el trabajo militante y el respaldo obtenido a nivel nacional. “Venimos a hablarle a la gente todo el día, a explicar nuestras ideas, nuestras propuestas. Lo que queremos realmente es un cambio profundo para la Argentina”, sostuvo.
González destacó que el resultado “ratifica el rumbo del cambio” y agregó que “los primeros proyectos que vamos a discutir son reformas estructurales para generar empleo, para que la economía crezca y las empresas vuelvan a invertir”.
A su turno, Manuel Quintar, visiblemente emocionado, remarcó que el triunfo “refleja el cansancio de la gente con la vieja política. Durante 40 años vimos cómo se repitieron los mismos errores —afirmó—. Los jóvenes hoy son el motor del cambio, son los que quieren un país donde haya trabajo genuino y oportunidades reales”.
El dirigente señaló que La Libertad Avanza, “logró consolidarse como una fuerza con representación en todo el país” y que el desafío ahora es “llevar ese cambio a la práctica, dentro del Congreso, con responsabilidad y transparencia”.
La histórica referente Cristina Guzmán también habló ante los presentes, reconociendo la magnitud del momento: “Es una gran responsabilidad. La gente necesita un cambio y lo ha expresado claramente en las urnas. Este resultado no es casualidad, sino el fruto de haber escuchado lo que realmente pedía la sociedad”.
Consultada sobre el futuro, Guzmán fue cauta: “Ahora hay que trabajar, cumplir con lo que se prometió y demostrar que hay otra forma de hacer política”.
Por último, Bárbara Andruzzi, nieta del recordado dirigente liberal Ricardo Guzmán, subió al escenario entre aplausos. Se la vio emocionada. “No podía hablar más, tenía muchas cosas que agradecer —dijo—. Le agradezco al presidente que nos abrió la mente y el corazón hacia la libertad, a los militantes jujeños y a los jóvenes que no se cansaron de defender nuestras ideas”.
Andruzzi aseguró que “el país decidió apostar por la libertad” y lanzó un mensaje hacia los adversarios políticos, “los naranjas y los que nos gobernaron durante años deberán explicarle a la gente cómo se llegó hasta acá. Nosotros elegimos trabajar, sin aparato, sin millones, pero con convicción”.
La madrugada avanzaba y los festejos no se apagaban. En los alrededores del búnker, los autos tocaban bocina y las banderas violetas se agitaban con fuerza. En cada esquina, la sensación era la misma: algo había cambiado. Muchos recordaban los comienzos del movimiento liberal en la provincia y cómo, en pocos años, pasó de ser una minoría marginal a convertirse en protagonista de la política nacional.
Desde Buenos Aires llegaban los primeros mensajes de felicitación, mientras en Jujuy el equipo local repasaba los números mesa por mesa. “Lo hicimos con humildad, pero también con mucha determinación”, repetía Quintar. Los militantes, en tanto, seguían entonando “la libertad avanza, la libertad avanza”, como si se tratara de un nuevo himno generacional.
El discurso de los dirigentes dejó entrever que el triunfo no se interpretó solo como una victoria electoral, sino como una señal de respaldo a un modelo distinto de gestión. La palabra “reformas” fue la más escuchada durante la noche, junto con la promesa de que “no habrá marcha atrás”. En los rostros se mezclaban la emoción y el compromiso de un espacio que ahora deberá demostrar que su mensaje de cambio puede traducirse en políticas concretas.
En el cierre, mientras se desarmaban los equipos de sonido y las luces del escenario comenzaban a apagarse, los militantes seguían cantando. Algunos jóvenes, entre risas y euforia, recordaron una vieja goleada futbolera. “Muchos se acordaron del 7-1 de Alemania-Brasil en 2014. Por algo será que, en cierta parte, la política y el fútbol van de la mano”.
Por: Nicolás Agustín Casas –
Para: Las 24 Horas del Jujuy
