El humor cordobés volvió a encender Jujuy con un show rebosante de risas, complicidad y picardía norteña.

El inconfundible Flaco Pailos regresó al mítico Teatro Mitre con su nuevo espectáculo Pollerudo, y lo hizo a sala llena. Acompañado por la magnética Carla Dogliani, más conocida como La Bicho, el humorista desplegó una noche de carcajadas genuinas y escenas donde la rutina de pareja se transforma en espejo, catarsis y celebración.
“Estoy feliz de volver a Jujuy; este teatro es hermoso y tiene una energía única. Además, trabajar con Carla es un verdadero placer”, confesó Pailos en diálogo con Las 24 Horas de Jujuy – Diario Digital Web.
Con su humor característico, el cordobés no perdió oportunidad para hacer reír: “Sí, Pollerudo, y con orgullo… ¡porque me hace más flaco!”, bromeó, arrancando aplausos y guiños del público.
Dogliani, por su parte, se mostró emocionada por el cariño del público jujeño y por compartir escena con una leyenda del humor argentino.
“El Flaco es un maestro, generoso y brillante. Estar al lado de él es como entrar a la cancha de la mano de Messi, una alegría inmensa, pero también una gran responsabilidad”, expresó la actriz, que dio vida a varios personajes entrañables, entre ellos su popular Bicho. La artista destacó además la conexión con el público local: “El jujeño tiene esa picardía, esa chispa del barrio que entiende el doble sentido y se ríe con el alma. Nos divertimos muchísimo”, aseguró, mientras el público la ovacionaba entre fotos y abrazos.
El espectáculo, que recorre el país desde mayo, mezcla humor cotidiano, ironía y ternura para hablar —entre carcajadas— de las relaciones, los roles de género y las pequeñas batallas domésticas. Todo con el sello distintivo del humor cordobés, que combina ritmo, cercanía y una mirada aguda sobre lo cotidiano.
“El secreto es pensar siempre en la gente —reflexionó Pailos—. Armamos el show desde ahí, probando, corrigiendo, buscando esa risa compartida que te une con el público. Y esta noche, por suerte, se dio de punta a punta.”
Antes del cierre, el Flaco se permitió un guiño futbolero: “A los hinchas de Altos Hornos Zapla, que tengan fe… ¡ya se nos va a dar! Y a los de Belgrano, como siempre, ¡a seguir alentando con el corazón!”, dijo, despertando una ovación final.
Así, entre risas, aplausos y esa energía cálida que sólo el humor bien hecho puede generar, Pollerudo se despidió dejando al Teatro Mitre vibrando de alegría.
Más que un espectáculo, fue un encuentro entre provincias hermanas, un puente de risas que unió al norte y al centro del país bajo una misma carcajada.

Por Nicolás Agustín Casas
