El Día de la Tradición y «la otra» tradición: La de los jubilados

La tradición es aquello que repetimos, que nos define y que de algún modo va definiendo nuestra identidad como sociedad.

Hoy, celebramos el Día de la Tradición. Es un día para honrar a José Hernández y a nuestro Martín Fierro, para celebrar las costumbres que nos unen, el mate, la zamba, la comida y las prácticas que nos dan identidad como pueblo.

En Argentina asistimos a una lamentable repetición que quizás podríamos calificar ya como otra tradición. Una tradición que no es motivo de orgullo, sino de necesidad; una que no celebramos, pero que se repite año tras año con la misma constancia que un baile folclórico: La lamentable tradición de que nuestros jubilados deban hacer juicio al Estado para no perder su dignidad.

En un contexto de alta inflación, el haber jubilatorio pierde valor día a día. La «movilidad» que deben tener los haberes del sector pasivo, desde hace décadas que no refleja la exigencia constitucional, según lo interpretó la Corte Suprema de Justicia de la Nación

Así, se vuelve «tradicional» que el jubilado, después de trabajar 30 o 40 años, tenga que volver a luchar. Ya no en el trabajo, sino en los tribunales. Tiene que revisar sus haberes, asesorarse y pelear por lo que es suyo, para que la inflación y la falta de actualización de las remuneraciones no devore sus ingresos.

A raíz de esta triste tradición, surgen siempre las mismas preguntas en nuestro estudio. Son las «preguntas tradicionales» de la previsión argentina, y hoy, en este día, quiero responderlas.

Preguntas Tradicionales sobre el Reajuste de Haberes

  1. ¿Quiénes pueden hacer un juicio reclamando la mejora de sus haberes?

Principalmente, aquellas personas que trabajaron en relación de dependencia. Pero también pueden reclamar quienes tienen servicios mixtos; es decir, que trabajaron en relación de dependencia y también tienen aportes como autónomos o monotributistas.

  1. ¿El reclamo es sólo para las jubilaciones?

No. Pueden reclamar tanto quienes perciben jubilaciones como quienes cobran pensiones. El derecho al reajuste de movilidad aplica a ambas prestaciones.

  1. Recibí la «Reparación Histórica». ¿Eso me impide reclamar?

No. Quienes recibieron la Reparación Histórica también podrán realizar reclamos de movilidad. La Reparación pudo haber corregido el haber inicial, pero generalmente no resolvió los problemas de movilidad posteriores.

  1. Me jubilé antes de 2018, ¿puedo reclamar?

Sí. Quienes estaban cobrando jubilaciones o pensiones antes de 2018 tienen la posibilidad de reclamar, especialmente por la movilidad que fue suspendida o modificada en ese período y que afectó sus haberes.

  1. Me jubilé después de 2018. ¿Tengo derecho?

Sí, y este período es fundamental, ya que numerosos fallos reconocen los efectos nefastos que tuvo la inflación que arrasó con el poder adquisitivo de los salarios y las jubilaciones en ese período. Por ello,  las personas que empezaron a cobrar sus jubilaciones después de 2018 también tienen la posibilidad de reclamar. Los fallos judiciales que se conocieron este año reconocen la tremenda pérdida del valor adquisitivo por efecto de la inflación, específicamente en el período entre 2021 y junio de 2024.

  1. ¿Qué pasa si una persona inicia el juicio y fallece antes de cobrar?

Una pregunta dura, pero muy frecuente. El crédito no se pierde. Si el jubilado o pensionado fallece, el derecho a cobrar ese dinero se transmite a la persona que haya quedado con derecho a pensión, o en su defecto, a sus herederos legales. El esfuerzo del reclamo no es en vano.

  1. ¿El ajuste es automático? ¿Apenas hago el reclamo empiezo a cobrar más?

No, y es importante ser claros. Los juicios de reajuste llevan tiempo. No es un reclamo administrativo simple; hay que atravesar todo el proceso judicial y esperar a que la sentencia quede firme. Luego de ganar el juicio, comienza la etapa de «ejecución de sentencia» para que ANSES pague. Muchas veces, esto implica hacer un embargo sobre las cuentas del organismo hasta poder cobrar efectivamente el retroactivo y el reajuste del haber mensual.

 La tradición que debe terminar

Hoy celebramos las tradiciones que nos enorgullecen. Pero este artículo es sobre la tradición que nos avergüenza como sociedad.

Esperamos que, en el futuro, esta lamentable tradición de litigar por un haber justo deje de existir. Que la verdadera tradición sea el respeto incondicional a nuestros mayores, pagándoles lo que corresponde en tiempo y forma, sin necesidad de que un juez los obligue.

Mientras tanto, la única tradición que le queda al jubilado es la de informarse y defender sus derechos.

Dra. Patricia Mariela Argañaraz
Especialista en Derecho Previsional
Facebook: Estudio Argañaraz  Rossa – IG: abogadosenjujuy

Scroll al inicio