Este año, el Día Internacional del Desperdicio Cero se centra en los alimentos: lo que comemos, lo que desperdiciamos y cómo podemos avanzar hacia un futuro más cíclico.

El mundo desperdicia alimentos de una manera alarmante. Cada año tiramos alrededor de 1000 millones de toneladas de alimentos comestibles, casi una quinta parte de todos los alimentos disponibles para los consumidores. Esto repercute tanto en las personas como en el medio ambiente.
Alrededor del 60 % del desperdicio de alimentos se produce en los hogares. El resto proviene principalmente de los servicios de restauración y la venta al por menor, como resultado de sistemas alimentarios ineficientes, tanto en la producción, la distribución como el consumo. Para abordar este problema es necesario rediseñar estos sistemas y realizar una transición hacia un enfoque más sostenible y cíclico basado en la eficiencia, la resiliencia y la sostenibilidad.
Para que esta transición tenga éxito, es necesario que todos pongamos de nuestra parte.
Los gobiernos pueden:
<Impulsar la prevención del desperdicio de alimentos mediante planes climáticos y de biodiversidad y políticas nacionales sobre circularidad, residuos, sistemas alimentarios, agricultura y desarrollo urbano, y promover la medición y el seguimiento.
<Fortalecer las alianzas público-privadas.
<Demostrar liderazgo y tomar medidas uniéndose a la iniciativa Food Waste Breakthrough.
El sector privado puede:
<Establecer objetivos cuantificables de reducción del desperdicio de alimentos e integrarlos en los compromisos de sostenibilidad existentes.
<Innovar para realizar la transición a sistemas alimentarios circulares y mejorar la eficiencia en todas las cadenas de suministro.
<Sumarse a la iniciativa Food Waste Breakthrough para multiplicar las soluciones y compartir los avances.
Los consumidores pueden:
<Planificar, comprar, almacenar y preparar los alimentos de forma consciente para reducir el desperdicio y ahorrar recursos.
<Apoyar las iniciativas de recuperación, redistribución y abonado de alimentos.
<Contribuir a que el desperdicio de alimentos sea socialmente inaceptable mediante acciones cotidianas.
Un futuro sin residuos es posible si trabajamos unidos: contribuye consumiendo de forma consciente, recuperando los excedentes de alimentos y trabajando para crear sistemas alimentarios circulares. Asegurémonos de que nuestros alimentos se valoran y no se desperdician.
Antecedentes
El 14 de diciembre de 2022, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución en su septuagésimo séptimo período de sesiones en la que se decidió proclamar el 30 de marzo Día Internacional de Cero Desechos, que se celebrará todos los años. Türkiye, junto con otros 105 países, presentó la resolución, tras la adopción de otras decisiones de alto nivel centradas en la contaminación, como la resolución de la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente “Poner fin a la contaminación por plástico: hacia un instrumento internacional jurídicamente vinculante”.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y al Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat) organizan conjuntamente la celebración del Día.
Como parte de esta campaña, se invita a los Estados Miembros, las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, la sociedad civil, el sector privado, el mundo académico, las mujeres, los jóvenes y otras partes interesadas a participar en actividades destinadas a sensibilizar sobre las iniciativas nacionales, subnacionales, regionales y locales de cero desechos y su contribución al logro del desarrollo sostenible.
Promover iniciativas de cero residuos a través de este día internacional puede ayudar a que se lleve adelante todos los objetivos y metas de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, incluidos el Objetivo de Desarrollo Sostenible 11 (ODS 11) y el Objetivo de Desarrollo Sostenible 12 (ODS 12). Estos objetivos tratan el tema de los residuos o desechos, entre ellos la pérdida y el desperdicio de alimentos, la extracción de recursos naturales y los desechos de equipo eléctricos y electrónicos.
(Naciones Unidas)
