Jeffrey Epstein y Steve Bannon, otro asesor de Donald Trump, comentaron en más de una oportunidad los vaivenes del Vaticano, incluso en el sector financiero.

Entre los miles de mails de Jeffrey Epstein que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos publicó el viernes pasado figuran varios intercambios entre el financista y su entorno sobre los vaivenes del Estado Vaticano, el Papa -tanto Benedicto XVI como Francisco- y las causas por supuesto abuso sexual o fraude cometidas por integrantes de la Iglesia.
Por caso, el 21 de febrero de 2013 el periodista Edward Jay Epstein mantuvo un intercambio de mails con Jeffrey Epstein (con quien no estaba emparentado) acerca de la renuncia del papa Benedicto XVI, que se había producido el día anterior.
En esos mensajes el periodista fallecido en 2024 afirmó que «el cambio más importante en el Vaticano» no tenía que ver con la salida de su titular, sino «con el cambio en el liderazgo» en el Instituto para las Obras de Religión (IOR), también conocido como Banco Vaticano.
Menos de una hora después de esa interacción, Jeffrey Epstein copió y pegó el mensaje del periodista y se lo mandó al economista Larry Summers, que fue Secretario del Tesoro de Bill Clinton y asesor de Barack Obama.
Dicho sea de paso, el trabajo actual de Larry Summers es como profesor en la Universidad de Harvard, pero en 2023 se convirtió en miembro de la Junta de OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT.
Volviendo a su relación con Jeffrey Epstein, de la que dijo estar avergonzado a la luz de la divulgación de los emails:
Dos días antes, el 19 de febrero de 2013, Larry Summers le había enviado a Jeffrey Epstein un texto sobre un pedido de víctimas de abuso sexual registrado en 2011 para que el Tribunal Penal Internacional investigara al Papa y a tres funcionarios del Vaticano por supuesto encubrimiento de esos delitos a manos de sacerdotes y otros representantes de la Iglesia Católica.
Pero las denuncias por abuso sexual tenían sin cuidado a Jeffrey Epstein y a su entorno, y la conversación entre él y Summers se centró en la trama financiera de la renuncia del papa Benedicto XVI.
«En mayo último el presidente del Banco Vaticano, Ettore Gotti, fue despedido después de que las autoridades italianas abrieran una investigación sobre una extensa red de sobornos en la cual él supuestamente estaba involucrado», escribió Edward Jay Epstein, el periodista, probablemente acerca de lo que se conoció como el escándalo de «Vatileaks».
«Luego se encontraron 47 dossiers, incluidos con información sensible sobre sus ‘enemigos internos’ dentro del Vaticano, en su domicilio», agregó el autor, para quien esas carpetas «tenían instrucciones de cómo ser usadas en caso de que le pasara algo porque conocía los secretos del Vaticano», señaló el autor, que usó ambos apellidos de Gotti para referirse a él.
Ettore Gotti Tedeschi temía ser asesinado porque «conocía los secretos del Vaticano», según Epstein (el periodista), y para finla es de 2012 «estaba cooperando con la investigación» del Gobierno italiano.
«Fue en ese momento cuando el todopoderoso Colegio Cardenalicio, en uno de los últimos actos del papado de Benedicto, nombró al abogado alemán Ernst von Freyberg como presidente del Banco Vaticano», resumió el autor de «¿Quién mató al banquero de Dios?», sin tener en cuenta detalles como que ese órgano de la Iglesia Católica no puede designar al titular del IOR.
En vez, Gotti Tedeschi fue destituido mediante un voto de censura de la junta de superintendencia, como aclaró esta semana el sitio The Pillar. Mientras tanto, los cardenales Julián Herranz, Jozef Tomko y Salvatore de Giorgi se encargaron de elaborar, a pedido del papa Benedicto XVI, un informe sobre la corrupción dentro de la Curia.
Ese informe pasó de las manos de Benedicto XVI a las del papa Francisco en 2013, antes de que el alemán Joseph Ratzinger dejara el Vaticano.
«En el clóset del Vaticano», o «In the closet of the Vatican», era el título que el exasesor de Donald Trump Steve Bannon le quería poner a lo que podría ser un documental con el que quería «derrocar a Francisco» una vez que el cardenal Jorge Bergoglio asumió como sucesor del papa Benedicto XVI.
(Minutouno)
