El balance legislativo y la «guerra civil» del peronismo jujeño

El partido local está bajo intervención nacional desde hace un tiempo. Esto es señalado como uno de los factores de tensión y falta de legitimidad entre las bases.

Diputado provincial Carlos Haquim

Diversos dirigentes pejotistas manifestaron públicamente que existe una “crisis de conducción, representación y de vínculo con las bases” en el PJ jujeño.

Se han realizado denuncias y procesos internos sobre el uso de símbolos partidarios, fricciones entre sectores internos, lo que refleja una fragmentación interna. Existe un llamado concreto de distintos sectores – afiliados, dirigentes – para convocar elecciones internas libres, participativas y democráticas en la provincia, para “normalizar” el partido.

El ex vicegobernador y actual legislador, Carlos Haquim, ofreció una entrevista franca sobre el balance del año legislativo y lanzó duras críticas a la conducción del Partido Justicialista de Jujuy, marcando una clara distancia con las decisiones que atribuye a la injerencia de la esfera política de Buenos Aires.

El balance legislativo: Entre elecciones y pendientes

Haquim inició su análisis reconociendo el impacto de la coyuntura electoral sobre la actividad de la Cámara: «Como todos los años en donde hay cuestiones electorales, siempre se interrumpe la actividad legislativa».

No obstante, la interrupción, afirmó que se lograron sancionar cuestiones importantes, aunque admitió la existencia de una agenda pendiente. Hay «muchos proyectos todavía que no están para ser tratados, están todavía en comisiones, pero vamos a trabajar lo más rápido posible para liberar las cuestiones más importantes», señaló, buscando agilizar el proceso antes del recambio de bancas en diciembre.

Crítica feroz a la conducción del justicialismo

El legislador se desmarcó con contundencia de las internas que azotan al Partido Justicialista local, al que describe como sumido en una «guerra civil» propiciada por la intervención externa. «Yo no pertenezco al Partido Justicialista, nosotros nos hemos apartado hace rato por estas mismas diferencias que hoy tienen muchos compañeros entre ellos».

Haquim fue explícito al calificar la incidencia de Buenos Aires en las decisiones del peronismo jujeño como «perjudiciales para el conjunto del peronismo». Su sugerencia, lanzada desde afuera, es clara y perentoria: «que se tale, se dé de nuevo y se permita hacer una interna con la amplia participación de todo el peronismo de Jujuy».

Cuestionó la falta de sensibilidad de la dirigencia central, señalando con ironía la propuesta inicial de celebrar elecciones partidarias el Día de los Muertos —fecha de gran significado cultural en las provincias del norte— como una demostración de que la gente de Buenos Aires «le importa un pepino los jujeños» y «es realmente de mal gusto». Para Haquim, esto evidencia una necesidad urgente de habilitar una interna «abierta y participativa» que redefina el destino del partido con una mayor consideración por la realidad local.

Proyectos pendientes y reformas estructurales

Respecto a su gestión personal, Haquim enumeró una serie de proyectos clave que, lamentablemente, han quedado «durmiendo en muchas comisiones» sin ser tratados.

Estos proyectos apuntan a reformas estructurales del sistema político provincial:

Reforma del Código Electoral: Incluye la eliminación de las colectoras y la reducción de los pisos electorales.

Racionalización Electoral: Propone que no haya elecciones cada dos años, sino todo cada cuatro años, siguiendo modelos como el de Córdoba. El objetivo, dice, es permitir que se gobierne sin estar permanentemente en campaña.

Modificación de la Ley de Regalías a los municipios: Un proyecto con impacto directo en las arcas y la autonomía de las comunas locales.

Regularización de la CODEPO: El organismo lleva años intervenido, y se busca su normalización.

La intervención de la CODEPO (Corporación para el Desarrollo de la Cuenca de Pozuelos) es un tipo de intervención estatal para dirigir y suplir la iniciativa privada en la región de la Puna jujeña, con el objetivo de impulsar el desarrollo integral de la cuenca de la Laguna de Pozuelos. El Estado provincial intervino en 2016 por incumplimientos y falta de rendición de cuentas, nombrando interventores para coordinar acciones y mejorar la gestión de programas destinados a productores agropecuarios.

Luego el legislador reconoció que la concreción de estos proyectos pasa por conseguir «los consensos desde el sector oficialista, porque esa es la realidad».

El debate en la Legislatura y el futuro próximo

Al evaluar el tono de los debates en este último año legislativo, Haquim contrastó el presente con el pasado, asegurando que antes existía «un tiempo de debate mucho más profundo». Atribuyó la actual mesura o la aparente falta de controversia a un factor de poder: «El fruto de una mayoría notable del oficialismo que evita muchas veces este tipo de debates».

Finalmente, minimizó el impacto de la llegada de las nuevas bancas en diciembre, considerándolo un proceso normal. Aunque el mandato de Carlos Haquim concluye, su voz deja un legado de propuestas de reforma electoral y una fuerte crítica a las dinámicas de poder interno del peronismo, abogando por la autonomía de las decisiones locales.

Por Nicolás Casas

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