Ante el ninguneo que hizo sobre el charango y la música norteña, como jujeño, norteño y argentino, expreso: Diputado Miguel Ángel Pichetto, con sus palabras, usted ofendió al pueblo de Jujuy, al precioso paisaje humano que es nuestro hermoso Norte al cual pertenezco. Ud. nos ofendió ninguneando la enorme historia, identidad y cultura norteña que tanto, pero tanto dio y sigue dando a nuestra Patria.

Bien empleada, la palabra es belleza, muestra el espacio interior de una persona. Pues, «el qué digo y cómo lo digo» hará la diferencia hacia uno u otro lado.
El dicho popular: «La ignorancia es la madre de todos los vicios», se aplica muy bien en esta cuestión por usted generada, cuestión que merece mi pleno repudio.
Haber expresado «El charanguito, esa música del norte, no tiene nada que ver con la Argentina», da cuenta por un lado, de su ignorancia cuando refiere liviana y discriminatoriamente a tan preciado instrumento como es el charango, y por el otro, su conceptualización me dice que el problema es usted al ningunear con tanto desparpajo nuestra música, que es también argentina.
Usted, diputado Pichetto, al ningunear la música norteña, propia de nuestra identidad, debiera tener presente que es tan valiosa como la de otras provincias de nuestra nación porque «la música de cada región» tiene preciosos y delicados matices con que nos conocemos, vamos conociendo y entramando el ser argentino.
Ud. señor Pichetto, con su irrespetuosa pretensión de negar que la música norteña no pertenece a la Argentina, niega el inmenso aporte que hicieron a la cultura nacional, hombres y mujeres, por citar algunos, como Uña Ramos, Jorge Cafrune, Yolanda Carenzo, Domingo Zerpa (Jujuy), Manuel Castilla, Juan Carlos y Jaime Dávalos, Eduardo Falú, El Chango Nieto, Ariel Petrocelli (Salta), Mercedes Sosa, Leda Valladares, Rolando Valladares, Jaime Torres (Tucumán), Atuto Mercau Soria, Margarita Palacio, Selva Gigena, Manuel Acosta Villafañe (Catamarca), Andrés Chazarreta, Los Hermanos Ábalos, Mario Arnedo Gallo, Pedro Evaristo Díaz, Domingo Cura, Hugo Díaz (Sgo. del Estero), Chito Zeballos, Adolfo Pancho Cabral, Ramón Navarro (La Rioja), entre tantos enormes músicos y poetas norteños.
Debiera Ud. aprehender que cada región de nuestro inmenso país tiene el encanto de sus paisajes naturales, su historia, su cultura, sabores y saberes de su gente que definen su identidad. La música es parte inherente del Norte de Argentina, del hermoso, grandioso Norte del país que Ud. habita. Usted debe respetarnos porque es un servidor público al que todos los ciudadanos argentinos le pagamos el sueldo con los impuestos.
Que usted sea diputado de la Nación Argentina no significa que pueda -ni deba- faltar el respeto a ciudadanos norteños.
«La ética es el compromiso asumido por ‘un todos nosotros’, como organismo responsable. Un pequeño sacrificio del ego de cada uno en función del bien común que ha de nutrir la existencia de cada uno. El yo egoísta se torna persona -enseñaba el maestro argentino Francisco Romero- cuando supera su individualismo impulsivo y lo encauza en un deber ser que lo inserta en una dignidad mayor, la de ser parte de la humanidad», escribió ese gran pedagogo y filósofo Jaime Barylko en su libro Ética para argentinos.
Con su ninguneo a la música del Norte, le queda como anillo al dedo ese concepto que tanto abunda en nuestro país: ser cuentapropista de la existencia.
Uno es su propio paisaje, lo lleva y muestra donde va. Evidentemente, a su paisaje le falta música. La valoración dependerá del cristal con que se mire. Si dejamos fluir nuestra sensibilidad como el agua, nuestra capacidad de asombro ante lo que la vida diariamente nos ofrece, sabremos beber esencias, percibiremos sonidos únicos, esos que usted ningunea.
Señor Pichetto, venga -pero en serio- unos cuántos días por Jujuy, por nuestro Gran Norte argentino para conocernos de veras. Evidentemente, le hará bien porque con su egoísta mirada centralista, le falta aprender del sonido más bello que hay en nuestra Pachamama: el silencio.
Y hablando de silencio, bueno sería que la Cámara de Diputados de la Nación no se silencie. Debería acomodarle las notas que a su par Pichetto se le salieron del pentagrama, quien a su vez, debe a los ciudadanos norteños un pedido de disculpas.

Por Luis E. Melano
“Caminatas de las Quenas”
