Vivir en nuestro país implica, entre muchas cosas, habernos acostumbrado a la palabra crisis. A decirla, a escucharla, a escribirla, a resaltarla.

Por eso, hablar de una «crisis de la palabra» funciona en ambos sentidos, al mismo tiempo que pierde fuerza y se suma a la lista de situaciones críticas que solemos escuchar.
El 7 de junio es, además de un día para felicitar, una jornada de reflexión y, por lo tanto, un buen motivo para darle a esta crisis un lugar preponderante, por lo menos hoy. La creación masiva de contenido a través de redes sociales, el perfeccionamiento de la Inteligencia Artificial, el uso de la mentira en el debate público, son algunas de las causas más conocidas de esta situación. Llama la atención que muchas personas lleguen a la conclusión que el rol del periodismo, a partir de estas causas, haya perdido trascendencia.
Para quienes seguimos convencidos de la importancia de la verdad y del costo que tiene la misma, el periodismo es una de las profesiones que tomará mayor relevancia en los próximos años. Es tan importante qué leemos como a quién leemos.
Por eso, quiero aprovechar este Día del Periodista para agradecerte mucho por tu trabajo, por tu valentía y por combatir la crisis de palabra que estamos atravesando. Desde este lado, tengo el optimismo que tanto esfuerzo traerá frutos.
Saludos y feliz día, Juan de Hábitat para la Humanidad Argentina
