Este domingo 18 de octubre, las familias argentinas celebran el Día de la Madre, una fecha especial para agradecer, abrazar y recordar a quienes, con amor, esfuerzo y dedicación, dejan una huella imborrable en nuestras vidas. En Jujuy, la jornada se vive entre encuentros familiares, regalos, recuerdos y emociones que trascienden cualquier obsequio material.

Cada tercer domingo de octubre, Argentina se viste de celebración para homenajear a las madres. En este 2026, la fecha invita a detener por un momento la rutina y reconocer a esas mujeres que, desde distintos lugares y circunstancias, acompañan, sostienen y construyen historias de vida marcadas por el cariño y la entrega.
El Día de la Madre es mucho más que una fecha en el calendario. Es una oportunidad para expresar sentimientos que muchas veces quedan pendientes, compartir una mesa familiar, regalar una flor, pronunciar un “te quiero” o simplemente ofrecer un abrazo sincero.
En Jujuy, una celebración que une a las familias
En cada rincón de la provincia, desde San Salvador de Jujuy hasta las localidades de la Quebrada, la Puna, los Valles y las Yungas, la jornada representa una ocasión para reunirse y fortalecer los vínculos familiares.
Los almuerzos compartidos, las llamadas telefónicas, los mensajes y las visitas se convierten en protagonistas de un domingo atravesado por el afecto. Para muchas familias, también es una oportunidad para reencontrarse con hijos que viven lejos, compartir anécdotas y recuperar tradiciones que pasan de generación en generación.
En una provincia donde las costumbres familiares y los lazos comunitarios tienen un lugar importante, la celebración adquiere un significado especial. Cada familia encuentra su propia manera de homenajear a mamá, con gestos sencillos que, muchas veces, valen mucho más que cualquier regalo.
Un abrazo para las madres que ya no están
La fecha también despierta emociones profundas en quienes recuerdan a sus madres desde la ausencia. Para ellos, el Día de la Madre puede convertirse en una jornada de nostalgia, en la que vuelven las palabras, las enseñanzas, las recetas, las costumbres y aquellos pequeños momentos que permanecen vivos en la memoria.
Porque una madre deja huellas que el tiempo no borra. Su voz, sus consejos y su manera de acompañar siguen presentes en la historia de sus hijos, aun cuando ya no sea posible compartir un abrazo.
También es una jornada para reconocer a las mujeres que cumplen ese papel desde diferentes lugares: abuelas, tías, madres del corazón y tantas otras personas que ofrecen cuidado, contención y amor incondicional.
El valor de estar presentes
En tiempos en los que las obligaciones cotidianas muchas veces alejan a las familias, esta celebración recuerda la importancia de dedicar tiempo a quienes nos acompañan a lo largo de la vida.
No todas las madres viven la misma realidad. Muchas enfrentan dificultades económicas, trabajan dentro y fuera del hogar, crían solas a sus hijos o sostienen a sus familias en circunstancias complejas. Por eso, el homenaje también puede ser una oportunidad para reflexionar sobre la necesidad de acompañarlas, reconocer su trabajo y compartir de manera más equitativa las responsabilidades familiares.
El verdadero reconocimiento no debería limitarse a un solo domingo. El cariño, el respeto y la gratitud necesitan expresarse durante todo el año, con acciones concretas y presencia cotidiana.
Un saludo especial de Las 24 Horas de Jujuy
Desde Las 24 Horas de Jujuy, hacemos llegar un cálido saludo a todas las madres de nuestra provincia y del país. A quienes celebran rodeadas de sus seres queridos, a quienes hoy tienen a sus hijos lejos, a las que atraviesan momentos difíciles y a quienes permanecen en el corazón de sus familias a través de los recuerdos.
Que este domingo sea una oportunidad para compartir, agradecer y decir esas palabras que nunca deberían faltar.
¡Feliz Día de la Madre a todas las mamás de Jujuy y de la Argentina!
Porque hay amores que acompañan toda la vida, enseñanzas que nunca se olvidan y abrazos que permanecen para siempre en el corazón.
