Jujuy tiene equipo confirmado para la 35° edición de las Olimpíadas Matemáticas Argentinas.

Del 20 al 23 de octubre de 2026, en La Falda, Córdoba, más de 300 chicos de todo el país se reunirán para la Instancia Nacional. Y tres jujeños estarán ahí:
Candela Juliana Zarza Landriel del Colegio del Salvador (1er Nivel), Máximo Augusto López de la Escuela N° 223 Arzobispo José M. Mendizábal (3er Nivel) y Luciano Alexis Machaca del Colegio Nuevo Horizonte (3er Nivel)
La historia de Máximo, el que vuelve por la revancha
Entre ellos, una historia que inspira. Máximo Augusto López, de 13 años, 7° grado de la Escuela 223, clasificó por segundo año consecutivo.
El año pasado viajó por primera vez a Córdoba, compitió en 2° nivel y volvió con una experiencia inolvidable. Este año el desafío es mayor: sube al 3er nivel, donde los problemas son mucho más complejos.
Su materia favorita es la geometría: perímetros, áreas, círculos. Su método: «Intento de cualquier forma. Si no sale, paso al siguiente para no perder tiempo». Practica todos los días en la escuela con su maestra Carolina Ávila y repasa en casa con su padre, quien también es docente de Ciencias Naturales.
El año pasado tuvo miedo, pero hoy con más experiencia dice: «Ahora me enfoco en los problemas y no en el tiempo. El punto es confiar en que resolviste todo bien».
Y deja un mensaje para todos los chicos que no se animan:
«Yo también tuve miedo. Pero todos pueden practicar y practicar. Si se esfuerzan lo suficiente, sí pueden lograrlo».
Máximo actualmente es abanderado es una escuela y ya piensa en el futuro: quiere ingresar a la Escuela de Minas para ser Ingeniero en Informática.
Y junto a Candela y Luciano, llevan la bandera de Jujuy al Nacional.
Superaron las instancias Interescolar (mayo, Santa Bárbara), Zonal (junio, Colegio del Salvador) y Regional (27 de agosto), donde compitieron con estudiantes de toda la provincia.
Finalmente, Máximo hizo extensivo su agradecimiento a la Directora de la Escuela 223 profesora Karina Betancourt y el apoyo incondicional de su papá Ubaldo López y su hermano Octavio Santino López, quienes son sus pilares emocionales.
