Crítica situación de la construcción en Jujuy: Responsabilizan al ajuste implementado por el Gobierno nacional

Es a través de un comunicado conocido y emitido hoy por la Cámara Jujeña de la Construcción, en el marco de la crítica situación que atraviesa el sector.

Piden reactivación de las obras que están afectando al sector

El presidente de la cámara, Nicolás Benicio señaló que la industria de la construcción en Jujuy atraviesa uno de los momentos más críticos y prolongados de su historia reciente.

Al respecto indicó, “desde marzo de 2023 a marzo de 2024, hemos sufrido una caída del 42,2% en la actividad, consecuencia directa de las políticas de ajuste implementadas por el Gobierno nacional. Estas decisiones no solo paralizaron obras y destruyeron empleo, sino que también erosionaron el tejido económico y social que la construcción sostiene”.

Remarcando posteriormente, “esta crisis, que no afecta únicamente a nuestro sector, ha puesto en evidencia la falta de una política nacional de desarrollo, planificación e inversión pública. La situación es alarmante: Solo cinco provincias cuentan hoy con más empleadores que en 2020 (en plena pandemia), y en su mayoría, gracias al impulso de la minería, no de la construcción. Es una señal clara de la ausencia de un modelo integral de crecimiento”.

Mencionando luego en el comunicado, “según datos del IERIC, Jujuy registró 4.873 puestos de trabajo en diciembre de 2024 y 4.571 en enero de 2025, una caída mensual del –6,2%. Aunque Jujuy logró amortiguar en parte el impacto, no podemos naturalizar esta pérdida: detrás de cada puesto de trabajo hay una familia, una empresa, un comercio, una industria en riesgo”.

A lo que agregó Benicio, “desde la Cámara Jujeña de la Construcción venimos advirtiendo que la parálisis de la obra pública no es un simple ajuste presupuestario: es una renuncia al futuro. Allí donde no hay inversión en infraestructura, no hay generación de empleo, no hay dinamismo económico, no hay dignidad en los espacios públicos. La obra pública no es un gasto; es un derecho y una necesidad para el crecimiento sostenible”.

Indicando además, “reconocemos que el Gobierno provincial ha tenido una actitud más receptiva ante nuestras demandas, habilitando instancias de diálogo y ejecutando algunas obras claves. Sin embargo, entendemos que los esfuerzos son insuficientes frente a la magnitud de la crisis. No podemos conformarnos con paliativos. Necesitamos una planificación estratégica seria, sostenida y proyectada a largo plazo, con prioridades claras y una asignación eficiente de los recursos”.

Entre los avances que valoran, pero que aún resultan limitados para revertir la crisis, destacaron:

• La sanción de la Ley Provincial Nº 6426 de Fomento a la Actividad Económica para la construcción con participación público-privada, que aún requiere una implementación más ágil y efectiva.

• La reactivación de proyectos habitacionales por parte del IVUJ, que, si bien representan un alivio, son obras limitadas frente a la enorme demanda de viviendas en la provincia.

• La continuidad de obras en la Ruta 34 y en el Parque Industrial de Perico, con generación de empleo, aunque todavía concentradas en pocos proyectos y territorios.

• La aplicación de la TASA VIAL en el municipio de San Salvador de Jujuy, que permitió obras de infraestructura vial necesarias, pero que evidencia también la falta de fondos nacionales y la sobrecarga tributaria sobre los ciudadanos.

Luego continuó el referente, “valoramos cada esfuerzo, pero lo cierto es que la provincia enfrenta una demanda de infraestructura básica mucho mayor a la capacidad actual de respuesta. Hoy faltan rutas seguras, escuelas, hospitales, viviendas dignas, y planificación urbana. La obra pública debe crecer no solo en cantidad, sino también en equidad territorial y en calidad de ejecución”.

“En cuanto al sector privado, si bien observamos un incipiente movimiento en desarrollos inmobiliarios debido a algunas variables macroeconómicas (como la baja del dólar y la desaparición del cepo cambiario), este impulso no alcanza para reemplazar el rol fundamental del Estado en la promoción de grandes obras de infraestructura” agregó.

Sobre las falencias estructurales indican:

• Falta de planificación y prioridades claras: se realizan obras sin un mapa estratégico de necesidades.

• Poca previsibilidad: los proyectos se activan o frenan de manera improvisada, complicando la organización de las empresas y afectando a los trabajadores.

• Demora en pagos: aún existen problemas en el circuito de certificaciones y liquidaciones, debilitando la cadena de pagos del sector.

• Falta de apoyo al pequeño y mediano empresario: la crisis golpea más fuerte a quienes tienen menor espalda financiera.

Además que, a nivel nacional, los indicadores son contundentes y preocupantes señalando:

• El consumo de cemento, aunque creció en marzo 2025, sigue 33,5% por debajo del pico de 2023.

• El Índice Construya está casi 37% por debajo del máximo histórico.

• Más de la mitad de los insumos de la construcción se encuentran en niveles inferiores a los de febrero de 2020.

• Los costos de materiales y mano de obra se dispararon en pesos, mientras que en dólares aún no recuperan competitividad plena.

• El empleo sectorial sigue cayendo, siendo la construcción responsable de un tercio de la pérdida total de empleo privado en el país.

Por otra parte dijo, “en Jujuy, si bien aumentó la cantidad de empresas activas un 38,8% interanual, seguimos representando apenas el 0,9% del total nacional. Nuestro crecimiento es frágil y vulnerable sin un acompañamiento sostenido de políticas públicas.

Remarcando así mismo, “hoy tenemos una gran oportunidad con el Corredor Bioceánico de Capricornio para integrar a Jujuy en las cadenas logísticas regionales e internacionales. Pero no podremos aprovecharla plenamente si no fortalecemos nuestra infraestructura de manera urgente y planificada”.

Por todo esto, desde la Cámara de la Construcción reiteraron con firmeza:

Que es necesario impulsar políticas públicas decididas que reactiven el sector de manera inmediata.

La inversión en obra pública no es opcional; es esencial para garantizar la dignidad de nuestra gente, sostener el empleo y sentar las bases de un Jujuy competitivo y desarrollado.

Invitaron a todas las empresas constructoras que aún no son parte de la Cámara a sumarse. Es en este espacio donde trabajan, debaten y defienden los intereses del sector, promoviendo estabilidad laboral y condiciones justas para las empresas y los trabajadores.

Por último enfatizaron, “vamos a seguir luchando, dialogando y proponiendo. Nuestro compromiso es firme: defender a nuestras empresas jujeñas y a cada familia que depende de esta gran industria. En este contexto tan desafiante, queremos aprovechar también para saludar y reconocer a todos los trabajadores y trabajadoras en su día”.

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