Cómo se puede engañar al cerebro para dejar de fumar definitivamente

El cigarrillo es un mal hábito que no es sencillo dejar y, por más de que seamos conscientes de lo malo que es fumar para nuestra salud y las consecuencias nefastas que puede tener, no todos los fumadores son capaces de dejarlo, incluso teniendo claro que lo mejor es hacerlo.

Para abandonar el vicio de fumar, se recomienda dejar para el final los cigarrillos que son más satisfactorios para el fumador. (Foto: Adobe Stock)

Según diversas encuestas el consumo de tabaco diario está en descenso y cada vez son más las personas que se plantean dejar este hábito que puede llegar a poner su vida en peligro.

Fumar produce daños en casi todos los órganos del cuerpo, aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares, también problemas pulmonares y varios tipos de cáncer, siendo algunos de los más probables el de pulmón, boca, laringe, nariz y senos paranasales, garganta, esófago, estómago, vejiga, riñón, páncreas, cuello uterino, colon y recto.

Una vez tomada la decisión de dejar de fumar, toda ayuda parece poca, porque no es una tarea nada sencilla. Según Beck es posible alcanzar el éxito si engañamos al cerebro, reprogramando las conexiones neuronales para que deje de asociar el tabaco con recompensas inmediatas.

Por eso, el primer paso es buscar cuáles son los desencadenantes, es decir, cuáles son las situaciones, momentos o acciones que llevan al fumador a sentir esa necesidad de fumar, pueden ser desde situaciones de estrés a encuentros sociales.

Una vez identificados, lo que el experto propone es cambiar ese hábito por otro que genere una sensación de satisfacción similar y también de manera rápida, lo que creará nuevas asociaciones en el cerebro, sustituyendo a las creadas por el tabaco.

No es un cambio que pueda hacerse de un día para otro, lleva tiempo y paciencia, por eso el experto recomienda marcarse metas alcanzables e ir reduciendo poco a poco el consumo de tabaco en lugar de hacerlo de golpe.

(Por Guillermo Lobo / TN)

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