Luego del anuncio de baja de aranceles para los teléfonos celulares, la conversación sobre el valor funcional de estos dispositivos vuelve a poner sobre la mesa la conversación sobre las posibilidades que dan para una mejor calidad de vida.

De la gestión de las finanzas al control del auto, estas herramientas concentran cada vez más funciones en un solo lugar y con una experiencia coherente y fluida.
El teléfono no es un tema menor. Nunca lo fue, pero con la llegada de los teléfonos inteligentes y su constante evolución en materia de capacidad de procesamiento, el teléfono pasó de ser una herramienta más a ser “la herramienta”: sin ir más lejos, hoy hay gente que sale a la calle sin billetera, pero no sin celular. Pero parafraseando un viejo dicho, “detrás de toda gran experiencia con un celular hay una gran app”.
El tema es cuando las apps ya no entran en el teléfono. Una app suele servir para simplificar nuestra vida en un aspecto. Un dato de color: en promedio, los usuarios tienen instaladas entre 35 y 50 apps en sus teléfonos Android y 10 más si se trata de iPhone. Así, millones de apps, nos abruman. Ese fue el punto de partida para la consolidación del concepto de superapp: dar respuesta a la creciente necesidad de simplificación, conveniencia y centralización en nuestra vida digital.
Las superapps son plataformas móviles que concentran múltiples funciones y servicios en un solo lugar. El objetivo detrás de este concepto es evitar la fragmentación. Las personas usan decenas de apps a diario. Esto genera fricción, pérdida de tiempo y experiencias desconectadas. Las superapps ofrecen una única plataforma para realizar múltiples tareas, con un journey fluido y coherente.
Dicho de manera sencilla… ¿Por qué tener una app para cada necesidad cuando es posible reunir todo en una sola interfaz inteligente? Desde pagos, mensajería, delivery y gestión de finanzas personales hasta, más recientemente, el control remoto de vehículos, todo puede operar desde un mismo ecosistema.
No se trata solo de agrupar servicios, sino de rediseñar la interacción digital cotidiana bajo una lógica de simplicidad, inteligencia y personalización. Un antes y un después en la forma en que nos relacionamos con la tecnología y con nuestro entorno.
Una única llave digital y segura para tu vehículo
La tecnología de control remoto vehicular, integrada a superapps, redefine la experiencia de usuario al permitir que el conductor interactúe con su vehículo sin necesidad de estar físicamente cerca.
Desde localizar el auto en tiempo real, encenderlo o apagarlo, hasta abrir y cerrar puertas, configurar alertas de movimiento o incluso recibir notificaciones de mantenimiento, registrar el comportamiento de la unidad cuando se la prestamos a alguien o recibir un alerta si esa persona tiene un incidente, estas soluciones brindan una sensación inédita de control, seguridad y comodidad.
Estas funcionalidades no están limitadas a vehículos de alta gama: con la digitalización de los procesos, el avance de las redes de alta velocidad y los menores costos de acceso a mayor capacidad de red, estos servicios se han democratizado, llegando a más personas, día a día.
De hecho, la palabra clave para el éxito de las superapps es “democratización”. Con smartphones más accesibles -como ocurrirá a la Argentina con la reciente medida de reducir los aranceles de importación para teléfonos celulares-la base de usuarios con capacidad tecnológica para aprovechar estas herramientas avanzadas, como las mencionadas que permiten gestionar un vehículo con un par de toques, tenderá a crecer. Algunas super apps ya cuentan con más de 1.000 millones de usuarios, y la proyección es hacia el alza.
Casos pioneros como WeChat en China o Grab en el sudeste asiático mostraron cómo una app puede evolucionar desde un servicio específico (mensajería o transporte, por ejemplo) hacia una plataforma integral de servicios.
Este modelo se volvió aspiracional para muchas compañías tecnológicas y marcas de todas las regiones del mundo. En particular, en Latinoamérica se ven cada vez más casos de propuestas de este estilo.
Es que, desde el punto de vista de las empresas, una superapp permite mantener al usuario más tiempo dentro del ecosistema, recolectar datos valiosos y ofrecer más servicios sin que el usuario deba salir de su entorno. Esto mejora la fidelización y el valor del cliente. Un estudio de IDC de 2024 detectó que las empresas que forman parte de un ecosistema de superapps logran mayor eficiencia de sus empleados a través de los distintos procesos de negocios (el 49% declaró esto) y brindan fluidez de extremo a extremo a sus clientes (43%), entre otros beneficios
Pero los grandes ganadores en el mundo de las superapps son sin dudas los usuarios, que tienen ahora el control total para sus necesidades al alcance de sus manos y en una experiencia homogénea y fluida. Hoy, en Argentina, las apps que integran la gestión de activos en una única plataforma, son una realidad en el mundo corporativo y en la vida particular de muchas personas, quienes han adoptado el celular como una extensión de ellas mismas.
¿Qué harías sin tu celu?
