Cecilia Palacios, el arte de la flauta traversa

Cecilia Palacios nos introduce en una de las tantas artistas de su trayectoria como flautista, habiendo sido pionera de este instrumento en la provincia, y acompañada de su flauta traversa ha interpretado diversos estilos, desde la música académica, pasando por el jazz, folklore, tango, rock y hasta las emblemáticas creaciones del Maestro Ricardo Vilca, por mencionar algunos.

En la última edición de «Café de Cámara», el ciclo de conciertos íntimos organizados por Carlos Palacios desde «El Rincón del Buen Vivir», propuesta que invita a músicos a un concierto acústico, en solitario, donde el artista se permite interactuar «al desnudo» y de forma cercana con el público entre anécdotas, historias y enseñanzas que dejan conocer a la persona en el artista y viceversa.

La velada empezó en el canto melodioso de una voz cálida y dulce cobijando a la audiencia en una tarde fría, con el bailecito «Flores Naturales» de los Manseros Santiagueños; seguida de otro bailecito de Daniel Vedia con la flauta como protagonista.

En esta interacción tan «de cafecito», Cecilia nos compartió sus inicios en el camino de la flauta traversa y el recuerdo de como en una transmisión de televisión, una niña de 9 años descubre este instrumento o, a decir, por el resto de la historia, el instrumento la descubre a ella.

De una programación musical, pasamos a la causalidad, que una flauta traversa llegara a sus manos por una conjunción de actos del destino, comentándonos que el año 1985, en Jujuy la era un instrumento desconocido por la mayoría, pero que en esa precisa conjunción de espacio y tiempo «alguien decide vender una flauta traversa porque no sabía cómo tocarla, y otro alguien que conocía las inquietudes de esa pequeña Ceci, sugiere a su papá que llegue a sus manos, y así fue que el instrumento la eligió a ella y el universo con algunas jugarretas también”.

Cecilia Palacios, quien ya tocaba la flauta dulce y el piano de traviesa o «ututa», citando sus palabras, empieza entonces a tocar la flauta traversa asociando y paralelizando las digitaciones entre ambas. En esa exploración, con un oído musical privilegiado, encuentra sus propios sonidos «mi voz en la flauta traversa», de manera totalmente autodidacta.

Por su formación en piano, la artista ya leía música y como alternativa a que «todos querían tocar el piano», ella empieza a tocar duetos de flauta traversa y piano, “mientras estudiaba piano en la escuela de música», así inició un camino que se bifurca infinitas veces con un punto común «Cecilia y su flauta traversa».

En el correr de esta rueda integra diversos proyectos musicales y en ese trayecto también enfrenta los desafíos que implica ser mujer y tocar un instrumento tan particular y poco conocido, desde la resistencia en la escena local musical hasta la falta de espacios de capacitación y estudio.

Cecilia, en lugar de amedrentarse por las circunstancias le encuentra la vuelta, y el contexto quiso premiar ese esfuerzo, esa pasión y dedicación como una idea fija, «un sueño» y la determinación y el valor para conseguirlo, así sin mucho pensar decide ir a Salta a un «taller de flauta traversa», donde al escucharla y entender ese don, esa magia que pasa cuando se juntan ambas, la recomiendan con un maestro para perfeccionar sus innatas habilidades; obviamente esta nueva etapa tendría sus retos, el nuevo maestro vivía en otra provincia.

La joven flautista jujeña además de viajar dos horas y media entre provincias, llegar a la ciudad del interior donde tenía sus clases, cruzar un río a pie y caminar otro trecho más hasta su maestro, toma este nuevo desafío como un impulso para seguir.

Tiempo después viene la gran aventura, guiada casi por una fuerza mayor y sin dudarlo, Cecilia se embarca en un viaje a Chile, a un congreso con grandes popes de flauta traversa, y el destino quiso una vez más premiar su dedicación, y a ese mismísimo colectivo en viaje de regreso, antes de cruzar la Cordillera de los Andes por Mendoza, se subiría junto a varios jóvenes flautistas, nada más y nada menos que Lars Nielsen, flautista sueco argentino impulsor de la formación académica en flauta traversa en Mendoza.

La flautista y su virtuosismo con la flauta no pasarían inadvertidos por Lars, siendo el inicio de una nueva ruta en su formación, los veranos en Córdoba.

En este momento, Cecilia, recuerda con mucha emoción como en ese primer encuentro en Chile, Lars le daba lecciones en los ratos libres en los pasillos de la convención. El tiempo siguió su inevitable curso y la artista jujeña, con una admirable fuerza de voluntad, siguió sus estudios y perfeccionamientos. La historia continúa con el resultado esperable cuando «la magia» fluye y cuando el curso de las cosas es el indicado.

Ese curso lleva a que Cecilia como música, docente de trayectoria y actual directora de la Escuela Superior de Música, entre otros proyectos, impulse la creación de la Carrera de Interprete de Flauta Traversa, que forma hoy parte de la oferta académica de la mencionada institución en Jujuy.

La música vuela

En un momento inmersos en una gran emoción compartida, Cecilia decide dejar las palabras y volver a la música con composiciones de Ricardo Vilca, que son un sello en los repertorios de la artista, habiendo compartido entre ellos tiempos infinitos de amistad y escenarios. Ella regaló a la audiencia temas como Presagio, Taxta, El Último Tren y de encorw, El Avioncito, piezas icónicas y de gran expertise técnico en la regulación de aire.

Como buena docente, presentó además instrumentos de familia de la flauta traversa como la flauta baja, con la que interpretó parte de Taxta, cambiando a una flauta traversa en medio de la performance. También introdujo distintas variantes de cabezas bajo el lema «Al cambiar la cabeza cambias el pensamiento», bromeando al explicar las virtudes de los distintos materiales de las cabezas y formatos de embocaduras.

Este encuentro nos deja el sentir de haber coreado un momento donde además de la música per se, disfrutamos de la esencia tan genuina de Cecilia como docente y aprendimos un poquito más del amplísimo y fascinante universo del instrumento más brillante donde quiera que esté.

Toda una historia

La historia de Cecilia y la flauta traversa, es la historia de tantos jóvenes y niños jujeños, que en un contexto donde otros instrumentos eran más populares vieron «el brillo en esa varita mágica musical de metal».

Me gusta pensar que fueron elegidos por el mismo instrumento de forma casi mística-trascendental, en diversas épocas y en diversas circunstancias. Algunos de ellos y ellas, gracias a un cruce de caminos y horizontes expandidos, hoy son músicos profesionales en flauta traversa.

Hoy gracias a la determinación y esfuerzo de esa niña de 9 años que dijo «ese, yo quiero ese instrumento» y que siguió con el viento y la marea sin dudar que era su camino, tenemos un espacio de formación académica para que no queden más flautistas perdidos en el horizonte… sino que como el viento encuentren su horizonte para fluir.

La canción con la empezó la cálida y enriquecedora velada, «Flores Naturales», la tarde gélida del 4 de septiembre de este 2025, tiene algunas estrofas que resumen perfecta y atinadamente toda esta historia.

El caudal y el uso eficiente del aire en la interpretación de la flauta traversa de Cecilia son y siguen siendo fuente de anécdotas, sorpresa y admiración de colegas, maestros, estudiantes y audiencia…
Aire, aire que mueve el viento… «viento» que son sonidos, sonidos que son música… música que cuenta historias…

Las próximas ediciones de «Café de Cámara» en Alejandra Libros y Café, ubicado en San Martín 911, nos traen a:

* Eugenia Mur con su voz y guitarra – 18 de Septiembre 19 hs
* Carlos Palacios con los remasos del violoncello – 25 de Septiembre 19 hs
* Daniel Quiroga maestro de las cuerdas – 02 Octubre 19 hs

Por: Por Agustina Barbarich

Scroll al inicio