Carácter y construcción colectiva de Jujuy Básquet

La remontada de Jujuy Básquet ante Comunicaciones no solo se explicó desde la pizarra y la ejecución en el rectángulo de juego. También quedó reflejada en las voces del vestuario, que aportaron lectura táctica, autocrítica y una clara línea de identidad.

Francisco Tarnowyk y Guillermo Tasso analizaron el triunfo desde adentro, con conceptos que ayudan a entender por qué el equipo cambió el rumbo del partido y consolidó su crecimiento.

Francisco Tarnowyk, uno de los pilares del cierre, sintetizó con claridad el desarrollo del juego. Reconoció la complejidad del rival y la necesidad de corregir los arranques: “Sabíamos que iba a ser un partido muy difícil. Tenemos que aprender a controlar mejor los comienzos, empezar más duros y no tener que ir siempre de atrás, remontando”. La autocrítica no opacó el valor del triunfo: “Es una victoria muy buena, la segunda seguida. Después de un arranque que costó, el equipo está levantando y afinando detalles. Lo positivo es que, aun en las malas, siempre podemos revertir los partidos”.

El alero subrayó la dimensión estratégica del resultado, más allá de la tabla: “Por ahora no se ve reflejado en las posiciones porque hay muchos partidos pendientes, pero Comunicaciones es un equipo para pelear arriba. Ganarle a un rival de ese nivel demuestra que estamos para cosas importantes y que seguimos formándonos como grupo”.

La clave, para Tarnowyk, estuvo en la intensidad defensiva que cambió el pulso del juego: “Parece que nos gusta sufrir, pero la defensa es nuestra primera arma. Se notó desde el tercer cuarto. Tenemos que sostenerla los cuatro períodos, en todos los partidos”. No fue una frase hecha: el 13-4 del tercer parcial confirmó que el cambio de energía atrás fue el punto de inflexión que empujó la remontada.

Con la mirada puesta en lo que viene, dejó en claro la mentalidad del plantel: “Vamos partido a partido. Todos son iguales. Preparamos cada rival con scouting y enfoque total”.

En la misma sintonía, Guillermo Tasso reforzó el concepto de identidad. El entrenador valoró la producción integral del equipo y, sobre todo, el carácter competitivo: “Estoy muy contento por la entrega del equipo. Tiene una garra tremenda. Es lo que buscamos desde el primer día”.

El técnico destacó la evolución respecto del triunfo anterior y el crecimiento colectivo: “Fuimos más compactos defensivamente. El equipo respondió a lo que veníamos trabajando. En la última parte del segundo cuarto y, sobre todo, en el segundo tiempo, lo que hicimos fue brillante”. No habló solo de actitud, sino de ejecución: mejores rotaciones, control del rebote y lectura de las ayudas, factores que sostuvieron la remontada.

Consultado por el calendario inmediato, Tasso mantuvo los pies sobre la tierra y evitó cualquier exceso de euforia: “Nos enfocamos en el próximo partido. Mañana mismo empezamos a trabajar el scouting de Fusión Riojana”. Y fijó el objetivo con realismo competitivo: “Nuestro foco es entrar a playoffs. Ahí queremos estar”.

Las voces del vestuario confirmaron lo que mostró la cancha: Jujuy Básquet está construyendo una identidad basada en la defensa, la resiliencia y la lectura táctica de los momentos calientes. No fue solo una victoria. Fue una declaración de principios.

(Por Nicolás Casas)

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