Es evidente que en los últimos meses se ha profundizado el malestar de muchos usuarios jujeños con EJESA y también con la SUSEPU, el organismo encargado de controlar a la empresa.

Las principales quejas que se repiten son facturas con incrementos que muchos usuarios consideran excesivos, a esto se suma los cortes de energía frecuentes y, en algunos casos, prolongados, también la baja de tensión que afecta el funcionamiento de electrodomésticos, las demoras en la atención de reclamos y dificultades para obtener respuestas positivas.
Y además la percepción de que el organismo de control no actúa con la firmeza suficiente frente a la concesionaria. Como sucede en otras provincias donde si se encuentra solución a los reclamos.
Por lo que distintos sectores de defensa de consumidores sostienen que las multas, por sí solas, no alcanzan si no se traduce en una mejora concreta del servicio. También cuestionan los aumentos tarifarios y reclaman mayores controles sobre la concesionaria.
En las últimas semanas incluso hubo campañas de recolección de firmas, movilizaciones y pedidos de revisar la concesión del servicio, lo que refleja que el descontento dejó de ser un reclamo aislado y pasó a convertirse en una demanda de mayor alcance social.
Tampoco atiende y soluciona el reclamo por cobros indebidos, confundiendo a los usuarios con fechas de facturaciones que solo ellos entienden y que no es nada claro para el que lleva su reclamo.
Como es el caso de un vecino al que le cobraron un mes completo cuando no estuvo en su domicilio y que desde EJESA no atendieron el reclamo por lo que recurrió a Defensa del Consumidor donde tampoco tuvo respuesta positiva ya que el funcionario de esa repartición estatal solo se prestó a escuchar los argumentos de ambos lados y de ahí no pasó nada más, solo le recomendó al usuario recurrir a la Justicia.
Es decir, prácticamente se lavaron las manos y fue una pérdida de tiempo para el usuario que hizo la denuncia pensando que en ese lugar estaría la solución obligando a la empresa de energía a reconocer este error de mala facturación.
En definitiva, existe un creciente malestar entre numerosos usuarios de Jujuy, motivado por la combinación de tarifas elevadas, problemas en la prestación del servicio y la percepción de controles insuficientes, aunque tanto EJESA como la SUSEPU sostienen que se están aplicando medidas para corregir esas deficiencias.
Los vecinos en su gran mayoría creen que se les debe sacar la concesión del servicio a la empresa prestaría y esto devendría en una mejora en la prestación del servicio eléctrico en Jujuy.
Otros casos en Salta
Hay dos casos que emblemáticos donde demuestra la forma de encarar los problemas de los usuarios en la vecina de Salta, mientras que en Jujuy como dice el común de la gente “la SUSEPU brilla por su ausencia” y es referida a los distintos reclamos que viene realizando los vecinos por los distintos problemas mencionados anteriormente.
El primer caso fue cuando la empresa prestadora del servicio fue denunciado por el Ente Regulador de los Servicios Públicos de la provincia de Salta por la interrupción del servicio registrada el 10 de mayo en el norte provincial. El corte afectó a unas 8.000 personas y reavivó la polémica.
Por lo que tiempo después, Transnoa salió a anunciar una de las inversiones tecnológicas más importantes de los últimos años dentro de su red de transporte eléctrico, es decir un nuevo Centro de Control automatizado por US$ 12 millones.
El segundo caso cita lo ocurrió hace pocos días donde el Ente Regulador de los Servicios Públicos de Salta aplicó una multa de $ 238.906.621,38 a la empresa distribuidora de energía EDESA por las irregularidades detectadas en la facturación del servicio eléctrico que afectaron a 991 usuarios de General Güemes.
