La denominada «marcha de antorchas», convocada por gremios de la Educación, tuvo una baja participación de docentes. Para gran parte de la comunidad en general señalan que esto es un claro indicio que los maestros de Jujuy han alcanzado un nuevo nivel de madurez y conciencia.

Al observar la escasa presencia de «antorchas» en las calles interpretan como un reflejo donde los docentes ya no se dejan llevar por las convocatorias interesadas de gremialistas y sectores politizados.
Además comentaron que, esta baja participación es un llamado a la reflexión para aquellos que aún creen que pueden movilizar siguiendo viejas recetas de “arrear” y utilizar a los demás para intereses personales.

Destacan la madurez y la conciencia de los docentes de Jujuy indicando que son un ejemplo a seguir para otros sectores de la sociedad, y es hora que los líderes y dirigentes gremiales y políticos comprendan que la gente no se moviliza solo por consignas o intereses personales, sino por causas justas y legítimas que beneficien a la comunidad.
La baja participación en la marcha de antorchas es un voto de confianza en la sensatez y la responsabilidad de los docentes de Jujuy.

A esto se suma el bajo poder de convocatoria debido a la falta de representatividad de los dirigentes, quienes priorizan las luchas internas por encima de los intereses de sus afiliados y esto se nota no sola en la escasa participación, sino en la merma producidas por las renuncias de seguir perteneciendo al gremio.
Esperemos que este sea un punto de inflexión para que los líderes y dirigentes gremiales revalúen sus estrategias y se enfoquen en causas que realmente beneficien a la sociedad.

