Los usuarios jujeños estallaron de indignación contra la Empresa Jujeña de Energía S.A. (EJESA), quieren que se vayan como prestataria.

A los apagones prolongados y la inestabilidad del servicio en toda la provincia se le suma el fuerte impacto de los aumentos tarifarios. Crece el malestar generalizado y exigen la intervención urgente de la SUSEPU ante lo que consideran un desamparo total.
Ya son casi 48 horas que vienen reclamando por la restitución del servicio eléctrico sin tener respuesta alguna. Al contrario señalaron como una burla lo que aseguraron durante la conferencia de prensa q,ue para el partido de mañana va a volver la luz, como para querere conformarlos a todos los que siguen sin contar con este elemental servicio.
El humor social en Jujuy llegó a un punto límite. El combo entre un servicio deficiente y boletas impagables generó una ola de protestas y reclamos virtuales y presenciales que apuntan directamente a la prestataria de energía.
Apagones prolongados y falta de inversión

Los masivos cortes de suministro volvieron a dejar en evidencia la fragilidad de la red de distribución eléctrica en la provincia:
Zonas afectadas: Vecinos de barrios de San Salvador de Jujuy, Alto Comedero, Perico, Palpalá, San Pedro y localidades de la Quebrada y la Puna reportaron interrupciones totales o bajas de tensión constantes.
El factor climático: Aunque desde la empresa suelen adjudicar las fallas a contingencias climáticas (como las fuertes ráfagas de viento de las últimas horas), los usuarios denuncian que «cualquier brisa o lluvia corta la luz» por falta de mantenimiento en el tendido eléctrico y postes obsoletos.
A esto se suman que existen en varios lugares transformadores viejísimos y que no invierte la empresa para realizar los recambios. Al igual que todavía existen postes desde cuando se realizó el primer tendido eléctrico y se caen porque están podridos.

Todo este inconveniente les produce a los vecinos:
Daños materiales: Hay profunda preocupación por la quema de electrodomésticos (heladeras, televisores, computadoras) debido a los reiterados golpes de tensión, pérdidas de mercadería en comercios y el peligro inminente de los cables caídos en la vía pública.
El golpe al bolsillo: Tarifazos inalcanzables. A la par de las interrupciones del servicio, las últimas boletas llegaron con subas desmedidas que asfixian la economía de los hogares y los comercios jujeños.
Montos exorbitantes: Usuarios residenciales informaron subas drásticas en sus facturas de un mes a otro, con boletas familiares que alcanzan o superan los $ 200.000, mientras que para los comerciantes la situación es crítica, enfrentando montos de más de un millón de pesos.
Petición ciudadana: Diferentes organizaciones sociales, gremiales y centros vecinales ya recolectaron más de 11.000 firmas entregadas ante las autoridades exigiendo que se frenen los aumentos y se retrotraigan las tarifas.
Apuntan a la SUSEPU: El malestar también salpica a la Superintendencia de Servicios Públicos (SUSEPU). La acusan de actuar como un mero «espectador» y no ejercer un control real que defienda el bolsillo de la gente frente al monopolio de la distribuidora.

La paciencia de los jujeños se agotó
Exigen que EJESA dé respuestas urgentes, que el Gobierno les obligue a ejecutar las inversiones que corresponden para adecuar el cableado y que el Gobierno provincial ponga un freno a las tarifas abusivas que amenazan con dejar a oscuras a miles de familias por imposibilidad de pago.
Aunque los vecinos prefieren en su gran mayoría que deje de ser la prestataria del servicio y que vuelva a manos del Estado provincial.
Un ejemplo claro de lo que sucede y aumenta la bronca social es lo que pasa en el barrio 240 Viviendas de Alto Comedero que no tienen luz desde el viernes, comentaron que dieron la luz por unas pocas horas y luego se volvió a cortar, además no era estable constantemente bajaba y subía la tensión y se cortaban las luces de la calle.
Existe en el lubar transformador ubicado en una de las manzanas que salto debido a los cables que andan un poco suelto por la caída de varios postes. Se suma que a la salida de ese sector barrial los semáforos no estaban funcionando recién volvieron a funcionar a las 10 de la mañana.
