Dos vuelos que se dirigían a Ezeiza y Aeroparque fueron alertados por presunta presencia de explosivos. La PSA activó los protocolos, evacuaron una aeronave de Aerolíneas y un avión fue desviado a Uruguay

Dos amenazas de bomba a vuelos comerciales que se dirigían al Aeropuerto Internacional de Ezeiza y al Aeroparque Jorge Newbery generaron este miércoles por la noche una fuerte activación de los protocolos de seguridad y provocaron el cierre temporal de la terminal internacional. Uno de los vuelos tuvo que ser desviado a Montevideo y varios más permanecieron en el aire hasta que se reanudó la actividad.
Las amenazas fueron reportadas en dos aeronaves distintas por un vuelo de Aerolíneas Argentinas que cubría la ruta Mendoza-Ezeiza y otro de la empresa FlyBondi que viajaba desde Salta hacia Aeroparque. En ambos casos, el alerta fue generado por denuncias anónimas que ingresaron por vía telefónica al 911 y advertían sobre la presencia de explosivos a bordo.
La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) desplegó a su brigada antibombas en ambos aeropuertos. En Ezeiza, el operativo se desarrolló alrededor de las 21, tras el alerta de un artefacto sospechoso en el vuelo 1411 de Aerolíneas Argentinas . La aeronave fue rápidamente aislada y se evacuó a la tripulación, mientras se realizaban tareas de inspección. Sin embargo, no se hallaron explosivos en ninguno de los dos vuelos.
Por precaución, el aeropuerto internacional fue cerrado durante unos 20 minutos. Durante ese lapso, un vuelo de Ethiopian Airlines (ET 506) debió ser desviado hacia el aeropuerto de Montevideo, en Uruguay, mientras que otras aeronaves permanecieron en espera en el aire. La reanudación de las operaciones se produjo pasadas las 21.30, cuando se descartó cualquier riesgo.
Qué pasó en Aeroparque
Casi al mismo tiempo en Aeroparque, el vuelo de FlyBondi procedente de Salta también fue inspeccionado por personal especializado, sin resultados positivos en la búsqueda de artefactos explosivos. El Aeroparque Jorge Newbery se mantuvo operativo durante todo el procedimiento.
Desde el Gobierno nacional señalaron que ya se iniciaron las investigaciones para determinar el origen de las llamadas que dieron aviso sobre las amenazas. No se descarta que se haya tratado de un intento deliberado de generar caos en plenas vacaciones de invierno.
En paralelo, Marcelo Belelli, secretario general de ATE/ANAC, confirmó en su cuenta de X que el incidente principal involucró al vuelo 1411 de Aerolíneas Argentinas y que fue un pasajero quien realizó la denuncia en primera instancia. Sin embargo, desde el Ejecutivo reafirmaron que las amenazas llegaron por vía telefónica a las centrales del 911.
La Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), en tanto, quedó a disposición de la Justicia para colaborar en el esclarecimiento del episodio, que afectó el normal funcionamiento del principal aeropuerto del país.
(A24)
