Al menos 38 muertos tras el terremoto de 7,7 que sacudió la costa de Indonesia

El sismo provocó derrumbes y deslizamientos de tierra en la isla de Flores. Unas 2.000 personas fueron evacuadas y dos continuaban desaparecidas.

Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió este sábado la isla de Flores, en Indonesia, y dejó al menos 38 muertos, seis heridos graves y dos personas desaparecidas. El movimiento causó derrumbes, deslizamientos de tierra y daños en rutas y centros de salud.

El sismo se registró alrededor de las 6, hora local —las 19 del viernes en Argentina— y tuvo su epicentro unos 62 kilómetros al noroeste de Ende. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), se originó a una profundidad aproximada de 10 kilómetros y fue seguido por varias réplicas.

De acuerdo con la agencia Associated Press, los rescatistas recuperaron 38 cuerpos en las regiones de Sikka, Manggarai Occidental y Manggarai Oriental. Ocho de las víctimas fueron encontradas bajo un deslizamiento de tierra en la localidad de Reok.

Además, seis personas con heridas graves fueron trasladadas a hospitales cercanos. Los equipos de emergencia continuaban buscando a otras dos que habrían quedado sepultadas bajo toneladas de barro.

Las primeras imágenes difundidas después del terremoto mostraron viviendas y edificios derrumbados, estructuras dañadas y calles cubiertas de escombros. El fenómeno también afectó las comunicaciones y dificultó el acceso a las localidades más golpeadas.

Los deslizamientos interrumpieron la carretera Trans-Flores, una ruta montañosa de aproximadamente 700 kilómetros que atraviesa la isla. Los cortes complicaron el traslado de rescatistas y la llegada de alimentos, medicamentos y otros suministros.

Debido a la geografía de la región, formada por numerosas islas y áreas de difícil acceso, las autoridades desplegaron un helicóptero para transportar personal de emergencia y asistencia humanitaria.

Como medida preventiva, varios centros de salud fueron evacuados mientras se evaluaban los daños en sus estructuras. Imágenes de la televisión local mostraron a pacientes atendidos en el exterior y a médicos y enfermeros retirando camas, tubos de oxígeno y soportes para suero.

Los hospitales instalaron áreas de atención al aire libre para continuar asistiendo a los heridos. En tanto, alrededor de 2.000 habitantes de la regencia de Nagekeo abandonaron sus viviendas y se trasladaron a refugios temporales por temor a nuevas réplicas.

El terremoto se sintió con fuerza en gran parte de Flores y también fue percibido en otras regiones del país. Se reportaron daños en Labuan Bajo, una de las principales vías de acceso al Parque Nacional de Komodo, y en Bima, dentro de la vecina provincia de Nusa Tenggara Occidental.

Por tratarse de un terremoto submarino y de poca profundidad, las autoridades emitieron inicialmente una alerta de tsunami para sectores de Nusa Tenggara Oriental, Nusa Tenggara Occidental, Célebes del Sur y Célebes Sudoriental.

Los residentes de las zonas costeras recibieron la indicación de alejarse de las playas y dirigirse hacia terrenos elevados. Horas después, la advertencia fue levantada debido a que el monitoreo no detectó variaciones significativas en el nivel del mar.

Las tareas de búsqueda y asistencia continuaban en las distintas regiones afectadas, mientras las autoridades evaluaban el alcance total de los daños.

(Cadena3)

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