En conferencia de prensa, Agustín “Hocus Pocus” Durán y Facundo Abraham dialogaron con la prensa y marcaron el pulso de lo que será una temporada crucial.

Facundo Abraham es el arquero refuerzo que proviene de San Martín de Mendoza y Agustín Durán Agustín Durán es integrantes del plantel de la temporada pasada que continúan en el proyecto de Zamarian para el TRFA
Nuestro medio, Las 24 Horas de Jujuy, estuvo allí y trasladó las preguntas que el hincha palpaleño se hace en voz baja. Lo que sigue es el testimonio de un vestuario que, sin promesas vacías, comenzó a forjar su destino desde la palabra y la convicción.
El presente como punto de partida
Con la mesura de quien lleva tiempo en estas batallas, Agustín Durán rompió el silencio: “Lo que estamos viviendo en estos primeros días es profundamente distinto. Hay un clima de trabajo real, sincero, con objetivos claros y un grupo humano dispuesto a transpirar cada minuto por el Club. El desafío es enorme, pero también lo es nuestra voluntad”.
A su lado, Facundo Abraham, uno de los refuerzos más esperados en esta nueva etapa, aportó su mirada fresca, sin perder firmeza: “Encontré un Club que no está improvisando. Hay orden, estructura y, sobre todo, una idea. Venimos a sumarnos a eso, a potenciar lo que ya está. Y desde lo futbolístico, hay material para hacer algo serio”.
Competencia, exigencia y pertenencia
Al referirse al plantel que se está conformando, ambos jugadores destacaron el equilibrio entre experiencia y juventud. Durán habló con autoridad: “Zapla no puede permitirse la comodidad. Este Club merece competir, incomodar a los rivales, hacerse sentir. Por eso hay que ajustar rápido, unir las piezas y lograr que cada entrenamiento nos acerque a esa versión competitiva que todos soñamos”.
En sintonía, Abraham añadió: “Más allá de los nombres, lo importante es la mentalidad. Se trabaja mucho lo táctico, lo conceptual. Nos están exigiendo entender el juego, no solo correr detrás de la pelota. Y eso, en un torneo como el Regional, puede ser la diferencia entre quedarse a mitad de camino o llegar lejos”.
Tiempo, preparación y un objetivo colectivo
A sabiendas de que el calendario aprieta, los jugadores no se dejaron llevar por la ansiedad. Durán expresó con serenidad: “No hay margen para la improvisación. Desde hace meses se viene planificando. Por eso hoy no estamos empezando: estamos ejecutando. Lo que se pensó desde junio ahora lo estamos llevando al césped. Eso marca una diferencia”.
Abraham, con convicción, completó: “Cuando el trabajo tiene continuidad, los resultados llegan. Estamos convencidos de que este grupo va a llegar al Regional en plenitud. Porque no se trata solo de correr; se trata de competir con criterio, con una identidad”.
Una apuesta al futuro: los juveniles en la Liga Jujeña
Uno de los momentos más destacados de la conferencia fue cuando se habló del nuevo selectivo juvenil que participará en la Liga Jujeña. Durán no dudó en valorar la decisión: “Es un acierto absoluto. Un Club que piensa en su futuro forma a sus pibes, los pone a jugar, los expone al roce. La única manera de proyectarlos al profesionalismo es dándoles minutos en torneos serios”.
Abraham, que conoce bien la importancia de esos primeros pasos, añadió: “Vengo de procesos donde los juveniles tenían que pelear cada centímetro de pasto para mostrarse. Que Zapla les dé ahora ese espacio competitivo es clave. Estamos hablando de chicos de 17, 18 años que van a representar al club con orgullo y hambre”.
El mensaje que baja al corazón del hincha
Sobre el final, las palabras dejaron de ser tácticas y se volvieron emocionales. Durán, con la camiseta en la voz, habló directamente al pueblo merengue: “Al hincha le pedimos algo simple: que vuelva a creer. No con los ojos cerrados, sino con los ojos puestos en el esfuerzo que se está haciendo. Estamos laburando cada día con el corazón, y eso se va a notar”.
Cerró Abraham, sin grandilocuencias, pero con fe: “Zapla es historia viva. Y nosotros estamos acá para escribir un nuevo capítulo, con humildad y trabajo. Que nadie lo dude; vamos a dejar todo”.
Así transcurrió una jornada que, sin prometer títulos, sembró certezas. En Altos Hornos Zapla ya no se habla de reconstrucción: se camina hacia ella. La ilusión se respira, pero sobre todo, se entrena.

Por Nicolás Agustín Casas
