A veces nos pasa que nos sentimos cansados, sin ganas de comer, distraídos o con dificultad para terminar nuestras labores cotidianas y todos pueden ser síntomas de algo más complejo que el estrés ya que, podemos estar padeciendo un agotamiento emocional.

“Cuando el estrés de eventos adversos o desafiantes en la vida ocurre continuamente, puede sentirse emocionalmente desgastado y agotado. Esto se llama agotamiento emocional. Para la mayoría de las personas, el agotamiento emocional tiende a acumularse lentamente con el tiempo e incluye síntomas emocionales, físicos y de rendimiento”, señala Jolene Hanson, asistente social de la Clínica Mayo.
De acuerdo con los expertos del citado establecimiento sanitario, lo primero es reconocer que se tiene un problema emocional efectivo. A partir de allí, existen numerosas técnicas que incluyen una alimentación saludable, un entrenamiento físico y hacer meditación.
El cuerpo a menudo interpreta el estrés como una amenaza para la supervivencia. Cuando esto sucede, el cerebro libera hormonas del estrés en todo su cuerpo, lo que contribuye aún más a la experiencia de agotamiento emocional, detalló Hanson.
La especialista añadió: “Cuando podés concentrarte en pequeños eventos neutrales o positivos, tu cerebro aprende que la amenaza no es tan terrible como pueda parecer a primera vista. La cantidad de hormona del estrés liberada disminuye y podés sentirte más equilibrado emocionalmente”.

¿Cuáles son los síntomas del agotamiento emocional?
De acuerdo con la Clínica Mayo, estos son los síntomas del agotamiento emocional:
<<Ansiedad
<<Apatía
<<Depresión
<<Sentirse sin esperanza, impotente o atrapado
<<Irritabilidad
<<Falta de enfoque y motivación
<<Pensamientos negativos
<<Nerviosismo
<<Fatiga
<<Dolores de cabeza
<<Falta de apetito
<<Náuseas o dolor de estómago
(Por Guillermo Lobo / TN)
