Israel lanzó contra Irán la Operación León Naciente, una serie de ataques sin precedentes dirigidos a diversos lugares relacionados con su programa nuclear, fábricas de misiles balísticos y sus capacidades de defensa aérea.

Su ejército también mató a Hossein Salami, jefe de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (una poderosa rama de las fuerzas armadas del país) y a seis destacados científicos nucleares, según medios estatales iraníes.
En el mismo ataque también fallecieron Fereydoon Abbasi, exdirector de la Organización de Energía Atómica de Irán, y Mohammad Bagheri, jefe del Estado Mayor del ejército iraní, anunció Effie Defrin, portavoz de la fuerzas armadas de Israel (FDI).
El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, afirmó en un comunicado que Israel había «desatado su mano perversa y sangrienta» en un crimen contra Irán que «no quedará impune».
«Con este crimen, el régimen sionista se ha preparado un destino amargo y doloroso, que sin duda verá».
(BBC.com mundo)
