Un informe del IETSE correspondiente a octubre alertó sobre el deterioro de la situación económica y social. Se registró una caída interanual del 8,7% en las ventas de alimentos y 263 cierres de comercios en dos meses.

La situación económica de los hogares y los pequeños comercios de Córdoba continúa mostrando señales de deterioro. Así lo advierte el último Informe de Coyuntura Económica y Social del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE), correspondiente a octubre de 2026, que expone una brecha entre la estabilización de algunas variables macroeconómicas y las dificultades que atraviesa la población.
Uno de los datos más preocupantes del relevamiento está vinculado con la alimentación infantil: el 29,3% de los hogares donde viven menores manifestó que algún niño, niña o adolescente tuvo que reducir la cantidad de alimentos que consume por falta de recursos económicos.
El informe también señala que el 94,5% de los hogares tendría una capacidad de resistencia financiera inferior a 30 días ante una eventual interrupción de sus ingresos. En concreto, el 61,7% podría sostener sus gastos menos de una semana, mientras que el 32,8% lograría hacerlo entre una semana y un mes.
La caída del consumo y el cierre de comercios
El relevamiento advierte que el volumen de ventas del comercio minorista de alimentos acumula once meses consecutivos de contracción interanual. En octubre, la caída fue del 8,7% respecto del mismo mes de 2025.
A ese escenario se suma el cierre de 263 establecimientos comerciales durante septiembre y octubre en los principales conglomerados urbanos y corredores turísticos de Córdoba.
En cuanto a las perspectivas de los comerciantes, el 6,5% considera que podrá sostener su negocio menos de tres meses; el 11,5%, entre tres y seis meses; y el 18,5%, entre seis y doce meses. En tanto, el 63,5% estima que podrá continuar durante más de un año.
La financiación, una herramienta para comprar alimentos
Otro indicador que refleja las dificultades de las familias es la necesidad de recurrir a distintas formas de financiación para adquirir productos de primera necesidad.
Según el IETSE, el 88,5% de los hogares utilizó alguna modalidad de financiamiento para comprar alimentos. El 38,2% recurrió al fiado en comercios; el 36,3%, a la tarjeta de crédito; y el 14%, a dinero prestado. Solo el 9,5% manifestó no haber necesitado financiación.
Inflación y costo de vida
En materia de precios, el informe estimó una inflación mensual del 1,83% en octubre, con un acumulado del 26,3% durante 2026 y una variación interanual del 32,2%. La proyección del instituto para el cierre del año es del 32%.
Además, calculó que la Canasta Básica Total para un hogar de cuatro integrantes alcanzó los $2.114.505.
El documento sostiene que, aunque la inflación muestra una mayor estabilidad nominal, ese ritmo continúa erosionando los ingresos cuando las recomposiciones salariales no logran acompañar la evolución de los precios.
De la estabilización a la recuperación
En su diagnóstico, el IETSE advierte que la economía argentina muestra señales de ingreso en una fase recesiva y que, para amplios sectores de la población, la pérdida de poder adquisitivo y la contracción del consumo llevan varios meses instaladas.
El informe concluye que la estabilización de los precios, por sí sola, no garantiza una recuperación económica y social. Entre los principales desafíos señala la recomposición de los ingresos, la generación de empleo, la recuperación de la actividad productiva y el fortalecimiento del mercado interno.
(Cadena3)
