El gobernador bonaerense acelera su recorrida por el país con miras a 2027 y apunta a Jujuy, gobernada por un radical. Su vínculo con el kirchnerismo no atraviesa su mejor momento.

Tras el acto por el Día de la Lealtad peronista que encabezó el sábado en González Catán, partido de La Matanza, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, retomó la agenda política que lo proyecta fuera de la provincia de Buenos Aires. El próximo destino será Jujuy, donde prevé desplegar una actividad con dirigentes locales del peronismo y espacios que responden al Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
La visita se inscribe en la estrategia que el mandatario viene desarrollando con miras a las elecciones presidenciales de 2027. Kicillof dijo en La Matanza que está dispuesto a “poner el cuerpo” y a recorrer el país para construir una alternativa opositora al gobierno de Javier Milei. Volvió a enfatizar el “cuenten conmigo”. El objetivo de su entorno es que acumule respaldo territorial y partidario antes de que se defina la discusión por las candidaturas dentro del peronismo.
Jujuy figura como un distrito relevante por dos razones. Allí gobierna el radical Carlos Sadir y el peronismo atraviesa una crisis interna que todavía se dirime en la Justicia Electoral.
La agenda definitiva del viaje todavía estaba en elaboración este lunes. La intención es que la semana que viene Kicillof combine reuniones políticas con referentes territoriales, sindicales y municipales, bajo un formato similar al de sus visitas a otras provincias, además de tender puentes y acuerdos con universidades. En La Plata buscan que la actividad no quede absorbida por la interna local del Partido Justicialista (PJ), aunque esa situación será parte inevitable del contexto.
El Partido Justicialista de Jujuy continúa bajo intervención judicial. El 5 de octubre, el juez federal con competencia electoral Esteban Hansen prorrogó por 60 días la intervención que encabeza el abogado Federico Prieto, ante la falta de una definición de la Cámara Nacional Electoral sobre las impugnaciones planteadas en el proceso interno.
La normalización partidaria quedó suspendida luego de que la Cámara Electoral frenara el cronograma de internas. La disputa enfrenta, entre otros sectores, a la Lista Celeste y Blanca, vinculada al diputado provincial Rubén Rivarola, y a la nómina que había quedado en carrera con el respaldo de la senadora nacional Carolina Moisés.
La crisis del PJ jujeño se arrastra desde 2023, cuando el partido fue intervenido por la conducción nacional. Durante ese período se sucedieron postergaciones de elecciones internas, sanciones a afiliados, cuestionamientos a las autoridades partidarias y recursos judiciales. A comienzos de este año, la Justicia dejó sin efecto decisiones de los interventores políticos y dispuso una intervención judicial por 180 días.
En ese escenario, la presencia de Kicillof buscará fortalecer la relación con los sectores que promueven el MDF sin involucrarse en la disputa judicial.
El viaje a Jujuy será la continuidad de una agenda federal que Kicillof aceleró durante el último año. Ya visitó Córdoba, Chubut, Santa Fe, La Pampa, Tierra del Fuego, Misiones, Chaco, La Rioja, Formosa y Corrientes.
En varios de esos destinos combinó actividades de gestión, firma de convenios y encuentros con gobernadores de distintos signos políticos. Sumando las recorridas anteriores al 2026 y como gobernador, se reunió, por ejemplo, con Ignacio Torres en Chubut; Maximiliano Pullaro en Santa Fe; Hugo Passalacqua en Misiones; Juan Pablo Valdés en Corrientes; Sergio Ziliotto en La Pampa; Gustavo Melella en Tierra del Fuego; Ricardo Quintela en La Rioja y Gildo Insfrán en Formosa.
La estrategia no se limita a los viajes del gobernador. Funcionarios bonaerenses e intendentes alineados con el MDF también recorren el país para sumar contactos. El ministro de Gobierno, Carlos Bianco; el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis; el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, y el ministro de Trabajo, Walter Correa, forman parte de esa red política.
Correa estuvo días atrás en Salta y Jujuy para tomar contacto con sectores sindicales. Hasta ahora, ni Salta ni Jujuy recibieron una visita de Kicillof. El viaje busca cubrir ese vacío.
“Con la pureza ideológica no alcanza”, sostuvo Bianco días atrás al describir el criterio que debería guiar el armado electoral. La frase sintetiza una discusión que atraviesa al MDF: ampliar la base de apoyos sin restringirla a los sectores tradicionales del kirchnerismo ni al peronismo bonaerense.
Antes de avanzar con la agenda nacional, Kicillof encabezó este lunes la apertura de la etapa final de los Juegos Bonaerenses en Mar del Plata. La competencia reúne a 30.000 finalistas de los 135 municipios de la provincia y se extenderá hasta el viernes 23 de octubre.
La relación entre Kicillof y el kirchnerismo atraviesa uno de sus momentos más tensos. El gobernador reivindicó a Cristina Kirchner durante el acto de La Matanza y cuestionó su detención, pero no participó de la movilización que La Cámpora organizó frente a su domicilio de San José 1111. Máximo Kirchner, por su parte, viajó a Chaco para compartir actividades con Jorge Capitanich.
(Infobae)
