Una gestión conjunta entre la Fundación Arco Iris y CILSA permitió concretar la entrega de elementos de movilidad a personas de San Salvador de Jujuy y El Carmen. También participaron representantes de la Fundación Wheelchair de Estados Unidos.

El pasado 30 se concretó en Jujuy una importante entrega de sillas de ruedas, andadores y bastones destinados a personas con discapacidad motora, una iniciativa que permitió brindar una respuesta concreta a vecinos que necesitaban elementos fundamentales para mejorar su movilidad y, con ella, su calidad de vida.
La acción fue posible a partir de una gestión articulada entre la Fundación Arco Iris y la ONG CILSA, alcanzando a personas de San Salvador de Jujuy y la ciudad de El Carmen que previamente habían sido relevadas para conocer sus necesidades específicas.
El proceso comenzó durante el mes de julio, cuando se realizó una convocatoria y relevamiento de personas que requerían este tipo de elementos de movilidad. A partir de esa tarea se pudo identificar a quienes necesitaban asistencia y avanzar posteriormente con la entrega.
Una respuesta que nace desde la comunidad

La jornada tuvo además un significado especial por la presencia de integrantes de la Fundación Wheelchair de Estados Unidos, quienes participaron de la entrega de los elementos junto a CILSA.
En representación de la Fundación Arco Iris estuvo Cosme Diego Giardina, conocido como “Ringo”, acompañado por Emiliano Culcuy y Brenda Narbay, quienes colaboraron para hacer posible esta iniciativa.
La entrega no solo significó recibir una silla de ruedas, un andador o un bastón. Para muchas de las personas beneficiarias representa la posibilidad de desplazarse con mayor autonomía, reducir dificultades cotidianas y recuperar parte de la independencia que muchas veces se ve limitada por la falta de recursos.
En este sentido, desde la organización remarcaron la importancia de que las instituciones y organizaciones de la sociedad civil puedan convertirse en un puente entre las necesidades concretas de la comunidad y quienes están dispuestos a colaborar para darles una respuesta.
Cuando la solidaridad se convierte en una herramienta concreta

La iniciativa también puso sobre la mesa una realidad que atraviesan numerosas personas con discapacidad: la dificultad para acceder a elementos de movilidad indispensables para desarrollar una vida cotidiana con mayor autonomía.
Frente a esas necesidades, el trabajo articulado entre organizaciones sociales y fundaciones permite generar respuestas concretas allí donde muchas familias encuentran obstáculos para acceder a estos recursos.
La jornada dejó, además, un mensaje que trasciende la entrega de los elementos: no siempre es necesario ocupar un cargo público para generar soluciones frente a una necesidad social. Muchas veces, el compromiso comunitario, la gestión y la voluntad de ayudar pueden convertirse en el nexo necesario para que una persona pueda acceder a aquello que necesita.
Desde la organización también expresaron su agradecimiento a los directivos del SEOM, quienes cedieron desinteresadamente sus instalaciones para que pudiera llevarse adelante la entrega de las sillas y demás elementos.
La experiencia volvió a demostrar que, cuando distintas instituciones y personas deciden trabajar en conjunto, la solidaridad puede transformarse en una herramienta concreta de inclusión y en una oportunidad para mejorar la vida de quienes más lo necesitan.
