Día del Escribano: Una mirada del notariado en estos tiempos

La colegiatura debe recalcar una y otra vez que la tecnología es un medio, pero el fin siempre es el ser humano. Ningún algoritmo puede suplir la audiencia notarial, la escucha atenta de las necesidades de una familia que compra su primera vivienda, ni la contención en un proceso sucesorio o una donación.

En un nuevo año de celebración del Día del Notariado Latino, el presidente del Colegio de Escribanos de Jujuy, Escribano Ramiro Eduardo Gálvez Caballero, trazó una mirada retrospectiva, los desafíos regulatorios actuales y la responsabilidad ética en la profesión notarial.

Esc. Ramiro Eduardo Galvez Caballero

Si miramos unas décadas hacia atrás, ¿cómo ha mutado la percepción social y el ejercicio cotidiano del escribano en Argentina?

Históricamente, el escribano ha sido considerado el custodio de la seguridad jurídica, el «brazo de confianza» entre los ciudadanos y del Estado por el rol que cumple: por un lado su función social y por otro en ejercicio de la delegación de la fe pública que le atribuye el Estado. Tradicionalmente, la función estaba muy ligada a lo estrictamente analógico: el protocolo en papel, la tinta indeleble y la presencia física insustituible.

La percepción del escribano como un ministro de fe pública se mantiene intacta, pero las herramientas mutaron drásticamente. Lo que años atrás demandaba días de transcripción manual y cotejos presenciales en archivos físicos, hoy convive con sistemas de interconexión digital. Sin embargo, la esencia sigue siendo la misma: recibir, interpretar y dar forma legal a la voluntad de las partes.

Con la irrupción de firmas digitales, documentos electrónicos y la desmaterialización del soporte físico, ¿cómo se redefine la seguridad jurídica en la actualidad?

Ese es el gran debate de los últimos años. La tecnología no reemplaza al notario; reemplaza al soporte. El desafío actual del escribano radica en no automatizar el discernimiento. El peligro de la digitalización es la inmediatez mal entendida.
Hoy, más que nunca, los colegios profesionales debemos auditar que las herramientas tecnológicas robustezcan la seguridad en lugar de precarizarla. El entorno digital exige una capacitación y formación continua extrema y una estricta vigilancia sobre la autoría de las firmas y la real capacidad y libertad de los requirentes.

¿Cuál es el principal mensaje del Colegio para las nuevas generaciones de notarios que ingresan a un mercado altamente tecnologizado?

La colegiatura debe recalcar una y otra vez que la tecnología es un medio, pero el fin siempre es el ser humano. Ningún algoritmo puede suplir la audiencia notarial, la escucha atenta de las necesidades de una familia que compra su primera vivienda, ni la contención en un proceso sucesorio o una donación. El futuro del notariado en Argentina no depende de qué tan modernos sean nuestros sistemas informáticos, sino de qué tan inquebrantables sean nuestra ética, independencia técnica y rigor jurídico

¿Cómo promover la cultura de la solidaridad y responsabilidad social entre los Escribanos?

Considero fundamental que esos principios no sólo comienzan en el seno de cada familia con la instrucción que recibimos de los padres sino también la cultura de solidaridad y responsabilidad social en el notariado, involucran a los Colegios de Escribanos y las instituciones académicas deben abordar la profesión desde una perspectiva que trascienda el mero éxito económico o individual. Desde una visión deontológica absolutamente omnicomprensiva no solo de la profesión sino también de los pilares de toda sociedad.

Integrantes del Consejo Directivo. Colegio de Escribanos de Jujuy

Algunas estrategias claves para instar a los notarios a priorizar la función pública y el bien común sobre los intereses personales desarrolladas por el Colegio son:

Asesoramiento comunitario gratuito: Incentivar la participación activa en jornadas o consultorías gratuitas organizadas anualmente en el mes de Noviembre. Esto conecta directamente al profesional con realidades sociales complejas, recordándole el valor humano de su firma.

Regularización dominial solidaria: Promover la intervención de notarios en programas estatales de escrituración social en los cuales los honorarios de los profesionales tienen valores reducidos.

Concientización sobre el Rol Antilavado y el Bien Común

El notario como escudo social.Reencuadrar las obligaciones ante la UIF (Unidad de Información Financiera). No deben verse como una carga burocrática molesta, sino como el deber ético de evitar que el crimen organizado o la corrupción utilicen la fe pública para dañar la economía y la seguridad del país.

También aprovecho este espacio para refrescar conceptos y acciones de corresponsabilidad como:

Mentorías generacionales: Vínculo entre escribanos jóvenes con notarios de larga trayectoria intachable. El ejemplo directo de un colega respetado que prioriza la ley y la equidad por sobre el beneficio económico es la herramienta pedagógica más poderosa.

Desincentivar la competencia desleal: El Colegio debe involucrarse en desterrar prácticas corporativas nocivas, como el desvío de clientela mediante dádivas o la rebaja ilegal de aranceles, ya que estas conductas deshumanizan la profesión y priorizan el interés comercial, pero también son corresponsables los colegas que, no las denuncian.

Finalmente, deseo hacer presente mis saludos a todos los colegas, los que ejercen y los que ya se retiraron de la profesión, a los que recién comienzan y a los que le sobran “horas de vuelo”, y especialmente a los que participaron de consejos directivos, de Tribunales de Superintendencia o en cargos directivos porque ellos comprenden en primera persona, que proteger a la colegiatura es más importante que priorizar intereses de algunos o intereses personales.

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