Carolina Moisés salió a festejar. “Terminó la batalla legal”, anunció Generación Valiente. Hubo “Viva Perón, carajo”, agradecimientos y prácticamente una mudanza imaginaria a la presidencia del PJ.

El problema es que el fallo de Hansen dice bastante menos. Es cierto: el juez volvió a rechazar a la Lista Celeste y Blanca.
Después de que la Cámara Nacional Electoral le ordenara revisar concretamente las candidaturas, Hansen encontró DNI incorrectos, documentación faltante, afiliaciones insuficientes, candidatos repetidos, diferencias entre papeles y archivos digitales y una cantidad considerable de sustituciones. Y concluyó que aquello que debía ser una subsanación terminó convirtiéndose, por su magnitud, en una nueva conformación de la lista.
Hasta ahí, punto importante para Generación Valiente.Pero desde el otro sector en pugna destacaron que el comunicado tiene dos pequeños problemas.
El primero es bastante grande: Hansen confirmó su resolución del 21 de agosto, aquella que contiene la cautelar que mantiene suspendido el proceso electoral. Y en el fallo del domingo no dice “levántese la cautelar”, “reanúdese el cronograma” ni “proclámese a la Lista 10”. Dice confirmar aquella resolución, notificar y oportunamente archivar.
Traducido del idioma judicial al castellano: dejar afuera a la Lista 2 no significa automáticamente coronar a Carolina Moisés.
Y posteriormente destacan un segundo detalle como relevante.
En ninguna parte de esta resolución Hansen dice que “no quedan recursos”, que la sentencia sea “inapelable” o que la Lista 2 tenga prohibido volver a plantear la cuestión ante la Cámara Nacional Electoral. La cédula simplemente notifica la decisión adoptada.
Y esto puede ser todavía más interesante porque fue precisamente la CNE la que le ordenó a Hansen realizar una verificación “concreta e individualizada” de los requisitos formales y sustanciales de las candidaturas.
Si ahora la discusión es que esas directrices y ese rigor terminaron aplicándose sobre una lista mientras siguen cuestionadas las decisiones que permitieron subsanaciones, reemplazos o tratamientos diferentes a la otra, la pregunta queda servida para una eventual nueva discusión judicial:
Otras de las preguntas que se hacen desde el otro sector es ¿si la vara fijada por la Cámara vale para todos o solamente para la Lista 2?
Porque una cosa es que Celeste y Blanca haya quedado afuera por sus propios errores. Eso acaba de resolver Hansen.
Otra muy distinta es sostener que, por esa razón, automáticamente quedó validado todo lo actuado respecto de Generación Valiente.Eso el fallo del 7 de septiembre no lo dice.
Por ahora, entonces, hay una Lista 2 nuevamente rechazada, una cautelar que el nuevo fallo no levanta, cuestionamientos pendientes sobre la actuación de la Junta y una resolución que tampoco proclama ganadora a la Lista 10 ni dice expresamente que nadie pueda volver a la Cámara Nacional Electoral.
Queda además pendiente el expediente CNE 9337/2026, donde se cuestionan resoluciones de la Junta Electoral vinculadas a la Lista 10, incluyendo candidaturas, aceptaciones y posteriores reemplazos, algunos de ellos alcanzados por denuncias penales que deberán ser investigadas. El punto que deberá resolver la Justicia es mucho más sencillo: si Hansen acaba de establecer que subsanar una lista tiene límites, habrá que saber si ese mismo criterio se aplicó —o se aplicará— a todos por igual.
Remarcando que Generación Valiente puede festejar el fallo.De ahí a anunciar que ya recuperó el PJ hay unos cuantos renglones judiciales de distancia.
Y quizás una pregunta que todavía nadie quiere contestar:
Si Hansen acaba de medir con regla, escuadra y compás los papeles de la Lista 2, ¿qué pasará cuando alguien pida poner sobre la misma mesa los papeles de la Lista 10?
Ahí se vera si terminó la batalla partidaria. O si apenas cambiaron de expediente y si esto tiene para un rato más de lucha judicial.
