Horacio Yanotti, referente del Sindicato de Peones de Taxis, explicó el proyecto que buscan consolidar para ampliar la oferta.

Una propuesta busca incorporar los viajes compartidos como una alternativa para reactivar el servicio de taxis en Rosario.
La iniciativa plantea una prueba piloto de seis meses en el sector de la Terminal de Ómnibus, con paradas organizadas de acuerdo con los destinos más demandados y la posibilidad de que los pasajeros compartan el viaje y, de esa manera, también los costos.
Desde el Sindicato de Peones de Taxis, la iniciativa fue recibida con cautela pero con una postura favorable. Horacio Yanotti, secretario del gremio, sostuvo que “todo lo que tenga que ver con facilitar, incentivar un poco al pasajero a subirse nuevamente al taxi es bienvenido”.
Yanotti recordó que los viajes compartidos ya están contemplados por una ordenanza municipal y aseguró que los taxistas nunca se opusieron a esta modalidad. “Jamás nos hemos negado a que la gente comparta el viaje”, afirmó, y explicó que esta práctica suele darse de manera espontánea en las salidas de boliches, eventos públicos y otros lugares de gran concentración de pasajeros.
Sin embargo, el dirigente señaló que el rosarino todavía es reticente a compartir un taxi. También marcó una limitación propia del servicio: un vehículo habilitado puede transportar como máximo a cuatro pasajeros. Según comparó, la modalidad está mucho más incorporada en Buenos Aires, especialmente en zonas como la terminal de ómnibus, mientras que en Rosario todavía no tiene una utilización habitual.
Para Yanotti, una alternativa de este tipo puede funcionar mejor cuando se organiza desde puntos fijos de alta demanda. Mencionó como ejemplos la Terminal, las salidas de boliches, shoppings o casinos, pero descartó que sea sencillo levantar pasajeros durante el trayecto. “En un punto fijo, sí te podés poner; pero en el trayecto es casi imposible”, explicó.
En cuanto a la prueba piloto que se analiza en la Terminal, el dirigente consideró que organizar paradas según los destinos más solicitados puede ser una opción para ampliar la oferta, aunque advirtió que no espera un impacto significativo sobre la crisis que atraviesa el sector. “Es una oferta más que podemos dar, pero no vemos como que va a mover el amperímetro”, sostuvo.
Yanotti ubicó el principal problema de los taxis en la competencia de las aplicaciones de viajes y, particularmente, en la diferencia de tarifas. Aseguró que en determinados horarios las aplicaciones pueden ofrecer viajes a valores que ni siquiera cubren los costos operativos del vehículo, mientras que en momentos de alta demanda los precios pueden multiplicarse. Frente a eso, defendió el uso del taxímetro como mecanismo formal para determinar el costo del servicio.
Los compartidos en Jujuy:

El sistema de taxis compartidos en San Salvador de Jujuy constituye una modalidad de transporte alternativo de pasajeros único y profundamente arraigado en la cultura local. Aunque representa una opción más directa que el colectivo urbano, el sector atraviesa una compleja realidad marcada por la crisis económica, los aumentos tarifarios y la regulación digital.
El sistema de taxis compartidos en San Salvador de Jujuy constituye una modalidad de transporte alternativo de pasajeros único y profundamente arraigado en la cultura local. Aunque representa una opción más directa que el colectivo urbano, el sector atraviesa una compleja realidad marcada por la crisis económica, los aumentos tarifarios y la regulación digital.
¿Cómo funciona el sistema?
Recorridos fijos: Operan con rutas e itinerarios específicos que conectan el microcentro con barrios periféricos de alta densidad (como Alto Comedero) o unen distintas localidades de la provincia.
Capacidad máxima: El vehículo (generalmente un automóvil sedán) inicia su viaje una vez que completa su cupo, que suele ser de 4 pasajeros.
Tarifa plana individual: Cada usuario paga un monto fijo preestablecido por persona, de manera independiente a los demás ocupantes.
(Cadena3)
