Este 21 de agosto se recuerda la derogación de la ley contra los genocidas de la última dictadura militar del país

Cada 21 de agosto se recuerda la derogación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, una medida que permitió retomar los juicios contra los responsables de delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar argentina.

El referente de Derechos Humanos de San Pedro de Jujuy, Juan Giménez, destacó la importancia de mantener viva la memoria y continuar trabajando por la verdad y la justicia.

Giménez explicó que las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, sancionadas durante el gobierno de Raúl Alfonsín, habían limitado la posibilidad de avanzar judicialmente contra los responsables de la represión ilegal durante la última dictadura militar.

Según señaló, la derogación de estas normas permitió retomar los procesos judiciales contra represores y genocidas y avanzar en el reconocimiento de los delitos cometidos como crímenes de lesa humanidad.

Memoria, verdad y justicia

El referente de Derechos Humanos de San Pedro de Jujuy remarcó que la lucha por memoria, verdad y justicia continúa vigente y que todavía se desarrollan investigaciones y juicios contra responsables de la última dictadura.

“Actualmente se siguen condenando genocidas. Algunos se habían escapado o permanecían escondidos, pero se logró detectarlos y se los está llevando al banquillo de los acusados para juzgarlos dentro de lo que establece la democracia y las leyes”, sostuvo Giménez.

En este sentido, destacó la importancia de que los procesos se desarrollen dentro del marco legal y democrático, en contraste con los procedimientos utilizados durante la dictadura, cuando se produjeron detenciones ilegales, desapariciones y asesinatos sin juicio previo.

Giménez consideró que la derogación de las leyes permitió avanzar en el juzgamiento de los responsables de aquellos hechos y reafirmó la necesidad de continuar preservando la memoria histórica para las nuevas generaciones.

Scroll al inicio