Los huesos de aceituna transforman el almacenamiento de energía renovable y abren la puerta a la producción de gas natural sintético en España.

La revalorización de las 500.000 toneladas de subproductos del olivar procesadas anualmente ha dado un salto definitivo tras las investigaciones de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), centradas en convertir la biomasa del olivar en un vector energético clave. Esta tecnología permite almacenar excedentes de fuentes renovables y producir gas natural sintético mediante procesos termoquímicos, ofreciendo una solución estratégica frente a las fluctuaciones reflejadas en el precio del gas natural para potenciar la independencia energética.
Transformación tecnológica de biomasa agrícola en gas sintético
El desarrollo científico liderado por el grupo de investigación de la UCLM en Ciudad Real transforma residuos agroindustriales con un poder calorífico de 4.500 kilocalorías por kilo. Mediante procesos de gasificación a temperaturas superiores a 800 °C y metanación catalítica, la biomasa sólida reacciona con hidrógeno verde hasta alcanzar eficiencias de conversión superiores al 70% respecto al potencial energético original.
Mediante este procedimiento de metanación sintética, la red gasista puede integrar una molécula equivalente al metano fósil con una pureza superior al 95% sin modificar la infraestructura existente. Esta capacidad técnica permite canalizar picos de sobreproducción fotovoltaica y eólica, ofreciendo un respaldo técnico idóneo al revisar las tarifas de gas natural aplicables al sector industrial e intensivo.
Impacto económico y revalorización del residuo del olivar
El aprovechamiento del hueso de oliva en las más de 300 almazaras de Castilla-La Mancha consolida un modelo de economía circular altamente rentable al revalorizar un residuo que cotizaba a 40 euros por tonelada. Al sustituir las importaciones de gas natural por metano sintético de origen local, se reducen en un 85% las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con los combustibles fósiles tradicionales.
Los modelos económicos estiman una capacidad de almacenamiento nacional que supera los 2,5 TWh anuales en forma de biometano sintético. En este contexto, recurrir a un comparador de gas resulta imprescindible para calcular la reducción directa en los costes operativos derivados de la incorporación de biogases de origen autóctono.
Perspectiva estratégica para la transición energética en el sector gasista
El proyecto de la UCLM sitúa a España en una posición de vanguardia dentro de la descarbonización industrial europea al convertir un residuo estacional en un suministro gestionable ininterrumpido.
La integración del gas sintético con la red de metanoductos permite articular un sistema de respaldo térmico estable que contrarresta la intermitencia eólica y solar durante los meses de menor radiación.
A medida que el biometano derivado del hueso de aceituna se inyecte a la red comercial, la industria y los hogares dispondrán de opciones de suministro más eficientes y sostenibles al contratar el gas en el mercado energético. Este avance fomentará un escenario competitivo donde los usuarios podrán identificar las comercializadoras más baratas integradas en la transición ecológica.
Fuente: papernest.es
