El sueño del Lobo jujeño se truncó de la manera más lamentable en la definición desde los doce pasos. Gimnasia y Esgrima finalizó su participación en la edición 2026 de la Copa Argentina ante Belgrano de Córdoba, tras una definición por penales que le terminó dando la espalda.

El marcador en los noventa minutos fue un electrizante 2 a 2 con anotaciones de Martín Lazarte (’21) y Francisco Molina (’72) para el «Lobo» y Francisco González Metili (’19) y Emiliano Rigoni (’93) para el «Celeste». El empate condujo las acciones a una definición con tiros desde el punto final que favoreció a Belgrano 4 a 2.
Luego de dar una batalla admirable durante el tiempo reglamentario, Gimnasia y Esgrima de Jujuy cayó derrotado por penales frente a Belgrano, quedando a las puertas de dar un golpe histórico en el certamen.
El conjunto jujeño plantó cara y superó la adversidad futbolística con un planteo muy inteligente que incomodó permanentemente al rival. Sin embargo, la fortuna de la tanda desde el punto del penal favoreció a la escuadra cordobesa, dejando al plantel jujeño con las manos vacías, pero con el reconocimiento de su gente por la entrega demostrada en el campo de juego.
Fue resistencia y paridad en el juego

Desde el inicio del cotejo, el Lobo entendió cómo debía disputar el partido, achicando espacios hacia atrás y buscando lastimar mediante transiciones rápidas. La concentración defensiva fue una de las virtudes más altas del equipo, que supo neutralizar las principales cartas ofensivas del rival y sostener el orden táctico incluso en los pasajes de mayor presión.
Con el correr de los minutos, el desgaste físico empezó a jugar su papel, obligando a realizar modificaciones para refrescar las líneas. Pese a las aproximaciones de ambos lados en el tramo final, la paridad se mantuvo inalterable, trasladando el veredicto definitivo a la ejecución de los penales.
La lotería desde los doce pasos

En la instancia decisiva, la efectividad y la templanza cambiaron de bando. A pesar del esfuerzo del arquero jujeño por adivinar las intenciones de los ejecutantes rivales, las imprecisiones propias en la red del Lobo terminaron inclinando la balanza en favor de Belgrano, que desató el festejo tras el último disparo.
El golpe es duro para el plantel, que se despidió de la competencia con la frente alta. Ahora el cuerpo técnico deberá enfocar rápidamente las energías en el torneo regular, capitalizando el rendimiento colectivo de este encuentro para consolidar los objetivos principales de la temporada.
La eliminación en la Copa Argentina deja un sabor amargo por el desenlace, pero la certeza de que este grupo tiene con qué ilusionarse.
Ahora, Gimnasia apuntará todos sus cañones al gran objetivo de la temporada, esto es seguir siendo gran protagonista de la Primera Nacional, defender el liderazgo de la Zona B y transformar la bronca de los penales en el combustible necesario para pelear arriba.
Síntesis:
Gimnasia 2 (2): Milton Álvarez; Delfor Minervino, Guillermo Cosaro, Nicolás Dematei y Martín Lazarte; Francisco Maidana, Hugo Soria, David Gallardo y Francisco Molina; Mauro Cachi y Cristian Menéndez. DT Hernán Pellerano.
Belgrano 2 (4): Thiago Cardozo; Alcides Benítez, Leonardo Morales, Álvaro Ocampo y Federico Ricca; Ramiro Hernández, Adrian Sánchez, Franco Vázquez y Juan Velázquez; Nicolás Fernández y Francisco González. DT Ricardo Zielinski.
Goles: Para Gimnasia; Martín Lazarte (’21) y Francisco Molina (’72). Para Belgrano; Francisco González (’19) y Emiliano Rigoni (’93).
Amonestados: En Gimnasia; Guillermo Cosaro, Nicolás Dematei, Emiliano Endrizzi, Octavio Bianchi y Claudio Pombo. En Belgrano; Juan Velázquez y Francisco González.
Cambios: En Gimnasia; Emiliano Endrizzi por Martín Lazarte, Claudio Pombo por Francisco Molina, Gonzalo Villarreal por Cristian Menéndez, Octavio Bianchi por David Gallardo y Abel Argañaraz por Mauro Cachi. En Belgrano; Emiliano Rigoni por Ramiro Hernández, Lucas Zelarayán por Adrián Sánchez, Agustín Falcón por Alcides Benítez, Lautaro Gutiérrez por Juan Velázquez y Julián Mavilla por Lucas Zelarayán.
Expulsado: Ricardo Zielinski.
Estadio: “Único Madre de Ciudades” Santiago del Estero.
