La Ley de Glaciares tiene otra batalla además de la legislativa: la conversación digital. Un informe mostró cómo la reforma desató una discusión masiva en redes sociales.

Un informe de monitoreo y conversación digital arrojó un escenario paradójico tras la aprobación de la reforma a la Ley de Glaciares, que logró la sanción en la Cámara de Diputados este miércoles: el 67% de las menciones en redes sociales fue negativa.
El análisis de Enter Comunicación revela que, si bien el oficialismo ganó una ley, perdió la narrativa. El monitoreo registró 41.972 menciones, generadas por 24.300 usuarios únicos, con un alcance potencial de 16.3 millones de personas.
El rechazo en redes sociales a la Ley de Glaciares
En 24 horas, la conversación alcanzó una audiencia estimada de 16.2 millones de usuarios totales, con 531.800 interacciones totales de parte de los usuarios que publicaron contenidos en relación al debate digital de la Ley de Glaciares.
A pesar de la victoria legislativa, el sentimiento negativo domina el 67,7% de la conversación. La positividad apenas alcanzó un 31%, lo que representa casi la mitad del volumen de críticas.
La consultora destaca que «esta marcada asimetría digital sugiere que la implementación efectiva de la ley no dependerá únicamente de su vigencia jurídica, sino de la capacidad de las empresas y los gobiernos para construir una base de consenso social».
Mientras el oficialismo se enfocó en un discurso de «modernización» de la ley, la respuesta orgánica se centró en el «conflicto ambiental».
El análisis detecta que el foco de las críticas se desplazó hacia figuras provinciales con la narrativa del «funcionalismo político», que puso bajo la lupa a gobernadores y diputados aliados por un supuesto «perjuicio territorial».
Uno de los datos más relevantes que arroja el informe es el cambio de dimensión en la vigilancia ciudadana. La ley actuó como un catalizador y amplificó la atención de audiencias que hasta ahora no participaban activamente. El activismo de Greenpeace traccionó casi 6.000 menciones individuales y lidera el encuadre de vigilancia ambiental.
La conversación sobre la norma creció entre 4 y 5 de abril y se consolidó en niveles muy altos hasta el 9. El pico respondió a las repercusiones inmediatas tras la aprobación de la reforma durante la madrugada, luego de que el momento de mayor intensidad conversacional se diera en la tarde-noche del 8, cuando se desarrolló el debate.
(baenegocios)
