La provincia de Jujuy conmemora este 18 de noviembre un nuevo aniversario de la proclamación de su autonomía política, un hito histórico que marcó el inicio de su vida institucional independiente.

El 18 de noviembre de 1834, la Legislatura jujeña decidió separarse de la provincia de Salta y declaró la autonomía de Jujuy, en un contexto de tensiones políticas y disputas regionales que se arrastraban desde los años de la independencia.
A partir de esa jornada, Jujuy comenzó a organizar sus propias instituciones, nombrar a sus autoridades y definir su rumbo político dentro de la Confederación Argentina.
La proclamación tuvo como figura central al coronel José María Fascio, reconocido como gobernador tras la decisión legislativa. El gesto consolidó el sentimiento autonomista que, desde hacía décadas, venía creciendo entre los habitantes del territorio jujeño.
Hoy, casi dos siglos después, la fecha invita a reflexionar sobre la construcción de la identidad provincial, el fortalecimiento de sus instituciones y el camino histórico que convirtió a Jujuy en una provincia con voz propia en el escenario nacional.
Importancia histórica
• Consolidó la identidad política, institucional y territorial de Jujuy.
• Permitió la creación de sus propias autoridades y la organización de un gobierno provincial.
• Es considerado uno de los hitos fundacionales más importantes de la historia jujeña.
La batalla decisiva: Castañares
El enfrentamiento tuvo lugar el 13 de diciembre de 1834, en el “Campo de Castañares”. Las tropas de Jujuy, bajo el mando de Fascio, invadieron territorio de Salta. Con esta victoria, Jujuy consolidó su autonomía.
Consecuencias
El 2 de diciembre de 1834, poco después, la Legislatura de Salta reconoció oficialmente la autonomía de Jujuy. Se firmó un tratado entre Salta y Jujuy que formalizaba la nueva condición política.
Con la autonomía, Jujuy pudo organizar su propio sistema institucional, rentístico (sistema de impuestos) y político.
